30 noviembre 2012

Recetas para Ser Tu MISMO.

Busca la perfección sabiendo, que no la hallarás en una sola vida.

Ello, te proporcionará mas esperanzas que desesperanzas y te mantendrá listo cada vez que el camino de la vuelta.

Encuentra el rumbo enalteciendo la belleza de todo cuanto te rodea, cada cosa que te envuelve es un sendero a recorrer.

Procura ser sincero contigo mismo y juzga con justeza tus actitudes, sin renunciamientos, hasta saber el origen de cada una de ellas, eso, te abrirá el corazón de tus semejantes.

Disfruta con alegría de todo lo que hoy tienes transitoriamente, ya que nada posees en este mundo más que la esencia de tu vida.

Se prudente en tus expresiones, tus palabras pueden confundir y desolar a quienes tengan una visión distinta y no tan fortalecida de las cosas.

Educa tu sexto sentido ejercitando la mente.
Sumérgete en la meditación, aprenderás a conocer la paz y cada rincón de tu espíritu.
No olvides que el mañana se levanta por sobre el hoy y que no existen más límites a tus sueños que los que tu cristalices frente a tus ojos.
Domina tu ego, en todo momento ten presente tu pequeñez respecto del universo al que perteneces.
Fortalece tu espíritu tratando de no quebrar la unión mística que hay entre el leal saber y el obrar.
Enaltece tus dones y habilidades, deposita amor en su ejercicio, tus obras hablarán por ti.
Busca, encuentra, procura, disfruta, se prudente, educa, no olvides, domina, fortalece, enaltece...


Tu mismo eres la llave.

25 noviembre 2012

Evangelio: Jesucristo, Rey del Universo.


Según San Juan 18, 33-37.

En aquel tiempo, Pilato dijo a Jesús: ¿Eres tú el Rey de los judíos?». Respondió Jesús: ¿Dices eso por tu cuenta, o es que otros te lo han dicho de mí?. Pilato respondió: ¿Es que yo soy judío? Tu pueblo y los sumos sacerdotes te han entregado a mí. ¿Qué has hecho?. Respondió Jesús: «Mi Reino no es de este mundo. Si mi Reino fuese de este mundo, mi gente habría combatido para que no fuese entregado a los judíos: pero mi Reino no es de aquí. Entonces Pilato le dijo: ¿Luego tú eres Rey?». Respondió Jesús: Sí, como dices, soy Rey. Yo para esto he nacido y para esto he venido al mundo: para dar testimonio de la verdad. Todo el que es de la verdad, escucha mi voz.



Reflexión.

Para los cristianos nuestro Rey es el Señor, es decir, el centro hacia el que se dirige el sentido más profundo de nuestra vida. Al pedir en el Padrenuestro que venga a nosotros su reino, expresamos nuestro deseo de que crezca el número de personas que encuentren en Dios la fuente de la felicidad y se esfuercen por seguir el camino que Él nos ha enseñado, el camino de las bienaventuranzas. Pidámoslo de todo corazón, pues dondequiera que esté Jesucristo, allí estará nuestra vida y nuestro reino.

21 noviembre 2012

El Sentido de la Vida...(II)


Pueda yo ser como Tú, sensible y misericordioso, paciente , manso y humilde, sincero y veraz. Tus predilectos, los pobres sean mis predilectos, tus objetivos mis objetivos.

La tranquilidad mental es un estado en el que el hombre deja de adherirse a esa imagen ilusoria. La liberación consiste en vaciarse de si mismo.

Vivir es sumergirse en la gran corriente de la vida, participar de alguna manera del pulso del mundo, sentir reverencia y gratitud por todas las criaturas.

Los que siempre se mueven en la superficie jamás sospecharán los prodigios que se esconden en las raíces.

El Señor será el vencedor de la soledad y el liberador de las angustias en la medida que sea el Dios viviente
en el fondo de la interioridad.

Sobre las cenizas muertas de mi voluntad enciende Tú la llama viva de la redención.

Todos los caminos son buenos si conducen a la morada donde habita un alma necesitada.

Salgo a la calle y tu me acompañas, me enfrasco en el trabajo y quedas a mi lado, en la agonía y más allá me dices: aquí estoy contigo voy...

A tanta profundidad, tanta altura, a tanta humildad tanto amor, y a tanto desprendimiento, tanto servicio...

Los que experimentan vivamente que Dios es "mi Padre" experimentarán también que el prójimo que está a mi lado es mi hermano.

Si alguno de vosotros quiere ser grande , hágase como el que está a los pies de los demás, para lavarles los pies y servirlos en la mesa.

El apostolado sin silencio ,es alienación el silencio, sin apostolado , es comodidad.

Creer es confiar. Creer es permitir. Creer, sobre todo es adherirse, entregarse.
En una palabra, creer es amar

La justicia ha sido trascendida por la misericordia.

Solo quien muere bajo la nieve verá el estallido de la primavera.

Hablar con Dios no significa intercambiar palabras sino interioridades.

El obstáculo más temible en el camino de la Fe , es El silencio de Dios.

La sed de Dios nunca nos deja en paz aunque siempre nos deja la paz.

Jesús, en Nazaret, hizo del silencio su música y del anonimato su domicilio.

El Padre nos espera en su casa con una mesa adornada con flores de manzano, y nos reconocerá, nos dará la mano, nos hará sentar a la mesa, y comenzará la fiesta, una fiesta que no tendrá fin. Por fin vamos a saber dónde está el secreto de la perfecta alegría.

Felices los que, en medio de la oscuridad de una noche, creyeron en el resplandor de la luz.

Maria , envuélvenos en el manto de tu silencio, y comunícanos la fortaleza de tu Fe, la altura de tu esperanza y la profundidad de tu Amor.


18 noviembre 2012

Evangelio. Domingo XXXIII del Tiempo Ordinario.


Según San Marcos 13, 24-32.

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: En aquellos días, después de la tribulación aquella, el sol se oscurecerá, y la luna no dará su resplandor, y los astros estarán cayendo del cielo, y las fuerzas que hay en los cielos serán sacudidas. Entonces, verán al Hijo del hombre viniendo en las nubes con gran poder y gloria. Y entonces enviará a los ángeles, y congregará a sus elegidos de los cuatro vientos, desde la extremidad de la tierra hasta la extremidad del cielo. De la higuera aprended la semejanza: cuando ya sus ramas se ponen tiernas, y brotan las hojas, conocéis que el verano está cerca; así también, cuando veáis suceder todo esto, sabed que Él está cerca, a las puertas. En verdad, os digo, la generación ésta no pasará sin que todas estas cosas se hayan efectuado. El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán. Mas en cuanto al día y la hora, nadie sabe, ni los mismos ángeles del cielo, ni el Hijo, sino el Padre.



Reflexión.

Hoy recordamos cómo, al comienzo del año litúrgico, la Iglesia nos preparaba para la primera llegada de Cristo que nos trae la salvación. A dos semanas del final del año, nos prepara para la segunda venida, aquella en la que se pronunciará la última y definitiva palabra sobre cada uno de nosotros. La Iglesia anuncia que tenemos un salvador, Cristo, el Señor. ¡Menos miedos y más coherencia en nuestro actuar con lo que creemos! Cuando lleguemos a la presencia de Dios, se nos preguntarán dos cosas: si estábamos en la Iglesia y si trabajábamos en la Iglesia, Todo lo demás no tiene valor. La Iglesia no sólo nos enseña una forma de morir, sino una de forma de vivir para poder resucitar. Porque lo que predica no es su mensaje, sino el de Aquél cuya palabra es fuente de vida.

11 noviembre 2012

Evangelio. Domingo XXXII del Tiempo Ordinario.


Según San Mateo 25, 1-13.

En aquel tiempo, dijo Jesús a las gentes en su predicación: Guardaos de los escribas, que gustan pasear con amplio ropaje, ser saludados en las plazas, ocupar los primeros asientos en las sinagogas y los primeros puestos en los banquetes; y que devoran la hacienda de las viudas so capa de largas oraciones. Esos tendrán una sentencia más rigurosa.
Jesús se sentó frente al arca del Tesoro y miraba cómo echaba la gente monedas en el arca del Tesoro: muchos ricos echaban mucho. Llegó también una viuda pobre y echó dos moneditas, o sea, una cuarta parte del as. Entonces, llamando a sus discípulos, les dijo: Os digo de verdad que esta viuda pobre ha echado más que todos los que echan en el arca del Tesoro. Pues todos han echado de lo que les sobraba, ésta, en cambio, ha echado de lo que necesitaba, todo cuanto poseía, todo lo que tenía para vivir.

Reflexión.

Hoy, el Evangelio nos presenta a Cristo como Maestro, y nos habla del desprendimiento que hemos de vivir. Un desprendimiento, en primer lugar, del honor o reconocimiento propios, que a veces vamos buscando: Guardaos de (…) ser saludados en las plazas, ocupar los primeros asientos en las sinagogas y los primeros puestos en los banquetes. En este sentido, Jesús nos previene del mal ejemplo de los escribas.
Desprendimiento, en segundo lugar, de las cosas materiales. Jesucristo alaba a la viuda pobre, a la vez que lamenta la falsedad de otros: Todos han echado de lo que les sobraba, ésta [la viuda], en cambio, ha echado de lo que necesitaba.
Quien no vive el desprendimiento de los bienes temporales vive lleno del propio yo, y no puede amar. En tal estado del alma no hay “espacio” para los demás: ni compasión, ni misericordia, ni atención para con el prójimo.

10 noviembre 2012

El Sentido de la Vida...(I)

...La máxima grandeza del Padre es la compasión. En su diccionario no existe la palabra castigo .

Si supiéramos comprender no haría falta perdonar. Dios nunca perdona; siempre comprende

Cuando el corazón es luz, todo se viste de luz. De las altas cumbres no bajan aguas turbias, sino transparentes.

El humilde no se avergüenza de si ni se entristece. No conoce complejos de culpa ni mendiga compasión, no se perturba ni se entristece.
La fuerza nace de la debilidad, la vida de la muerte, la consolación de la desolación, la madurez de lapruebas.

Vivir es el arte de ser felíz.

Se el camino de los que parten, y la serenidad de los que quedan .Acompañanos siempre, mientras vamos peregrinando juntos hacia el Padre.

Ser felíz, consiste en una progresiva superación del sufrimiento humano para avanzar hacia una paulatina conquista de la tranquilidad mental, la serenidad nerviosa y la paz del alma...


04 noviembre 2012

Evangelio. Domingo XXXI del Tiempo Ordinario.


Según San Marcos 10, 46-52.

En aquel tiempo, se acercó a Jesús uno de los escribas y le preguntó: ¿Cuál es el primero de todos los mandamientos?. Jesús le contestó: El primero es: Escucha, Israel: El Señor, nuestro Dios, es el único Señor, y amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas. El segundo es: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. No existe otro mandamiento mayor que éstos. Le dijo el escriba: Muy bien, Maestro; tienes razón al decir que Él es único y que no hay otro fuera de Él, y amarle con todo el corazón, con toda la inteligencia y con todas las fuerzas, y amar al prójimo como a si mismo vale más que todos los holocaustos y sacrificios. Y Jesús, viendo que le había contestado con sensatez, le dijo: No estás lejos del Reino de Dios. Y nadie más se atrevía ya a hacerle preguntas.


Reflexión.

Jesús responde con una sencilla oración que, aún hoy, los judíos recitan varias veces al día, y llevan escrita encima: Escucha, Israel: El Señor, nuestro Dios, es el único Señor, y amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas.
Es decir, Jesús nos recuerda que, en primer lugar, hay que proclamar la primacía del amor a Dios como tarea fundamental del hombre; y esto es lógico y justo, porque Dios nos ha amado primero.

01 noviembre 2012

Hoy jueves 1 de noviembre, celebra la Iglesia el día de todos los SANTOS.


Según San Marcos 5, 1-12.

En aquel tiempo, viendo Jesús la muchedumbre, subió al monte, se sentó, y sus discípulos se le acercaron. Y tomando la palabra, les enseñaba diciendo: «Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los Cielos. Bienaventurados los mansos, porque ellos poseerán en herencia la tierra. Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados. Bienaventurados los que tienen hambre y sed de la justicia, porque ellos serán saciados. Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia. Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios. Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios. Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el Reino de los Cielos. Bienaventurados seréis cuando os injurien, y os persigan y digan con mentira toda clase de mal contra vosotros por mi causa. Alegraos y regocijaos, porque vuestra recompensa será grande en los cielos».



Reflexión.

Hoy celebramos la realidad de un misterio salvador expresado en el “credo” y que resulta muy consolador: Creo en la comunión de los santos. Todos los santos, desde la Virgen María, que han pasado ya a la vida eterna, forman una unidad: son la Iglesia de los bienaventurados, a quienes Jesús felicita: Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios. Al mismo tiempo, también están en comunión con nosotros.