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25 septiembre 2012

Las Reliquias y el cuerpo de San Juan Bosco, llegan a Málaga.

Ayer día 24 de septiembre llegaba el cuerpo y la reliquia del Santo de los jóvenes, SAN JUAN BOSCO al colegio Salesiano de Málaga.
Esta noche se está celebrando una Vigilia de Oración por turnos de diferentes grupos.

Yo he tenido la suerte de poder ir esta noche un rato a unas de las vigilias de grupo, y ha sido MARAVILLOSO... Desde muy chico, mis padres tanto a mí, como a mis hermanos, nos han llevado todos los años al santuario de María Auxiliadora; a ver a la Virgen, a rezarle, a las novenas... Rezábamos juntos la oración de Virgen Auxliadora... y un largo etcétera.
En definitiva, que gracias a mis abuelos y a mis padres, han sido los que nos han  inculcando tanto a mí, como a mis hermanos, el amor a Don Bosco y a María Auxliadora...

Más que nunca, hoy el Señor y su madre María Auxiliadora y el carisma de Don Bosco estaban VIVA. Hoy se podía decir, que la Iglesia Malacitana tenía PIEDRAS VIVAS por la multitud de jóvenes que habían asistido.
Hoy día 25 de septiembre empezará una peregrinación por Málaga ciudad y capiltal. A las 12:00 de la mañana habrá un acto litúrgico en la S.I.B.Catedral. Después partirá hacia Ronda donde habrá una Misa y después saldrá alrededor de las 17:30 para Antequera, donde habrá una Misa de madrugada y a al rededor de las 07:30 de la mañana del día 26, abandonará Málaga, rumbo Algerciras.

Aquí os dejo unas cuantas fotos que he realizado esta noche.






























Que San Juan Bosco interceda por nosotros ante el Señor para que la juventud cada vez sea más FIEL al Evangelio y como modelo de sencillez, confianza y oración siempre tengamos como referencia a María Auxilio de todos los Cristianos.

24 septiembre 2012

Hoy 24 de septiembre, celebramos: LA VIRGEN DE LOS MERCED.



Según San Lucas 8, 16-18.

En aquel tiempo, Jesús dijo a la gente: «Nadie enciende una lámpara y la cubre con una vasija, o la pone debajo de un lecho, sino que la pone sobre un candelero, para que los que entren vean la luz. Pues nada hay oculto que no quede manifiesto, y nada secreto que no venga a ser conocido y descubierto. Mirad, pues, cómo oís; porque al que tenga, se le dará; y al que no tenga, aun lo que crea tener se le quitará».

Reflexión.

Nuestro examen de conciencia al final del día puede compararse al comerciante que repasa la caja para ver el fruto de su trabajo. No empieza preguntando: ¿Cuánto he perdido? Sino más bien: ¿Qué he ganado? Y acto seguido: ¿Cómo podré ganar más mañana, qué puedo hacer para mejorar? El repaso de nuestra jornada acaba con acción de gracias y, por contraste, con un acto de dolor amoroso. Me duele no haber amado más y espero lleno de ilusión, estrenar mañana el nuevo día para agradar más a Nuestro Señor, que siempre me ve, me acompaña y me ama tanto. Quiero proporcionar más luz y disminuir el humo del fuego de mi amor.
María, Estrella de la mañana, Virgen del amanecer que precede a la Luz del Sol-Jesús, nos guía y da la mano. «¡Oh Virgen dichosa! Es imposible que se pierda aquel en quien tú has puesto tu mirada» Interceda para que cada día, nos llenemos de su AMOR. El es aceite y nosotros las velas. Si tenemos boquete el aceite se pierde. Que nuestra vida nunca dejemos pasar ni perder SU AMOR por nuestra culpa.



Historia de la Merced.

La Virgen de la Merced o Nuestra Señora de las Mercedes es una de las advocaciones marianas de la Bienaventurada Virgen María. Es equivalente también el nombre de Virgen de la Misericordia.
Se dice que el 1 de agosto de 1218, fiesta del santo fundador Pedro Nolasco tuvo una visita de la Santísima Virgen, dándose a conocer como La Merced, que lo exhortaba a fundar una Orden religiosa con el fin principal de redimir a aquellos cristianos cautivos.
La devoción a la Virgen de la Merced se difundió muy pronto por Cataluña y por toda España, por Francia y por Italia, a partir del siglo XIII con la labor de redención de estos religiosos y sus cofrades.

23 septiembre 2012

Evangelio. Domingo XXV del Tiempo Ordinario.


Según San Marcos 9, 30-37.    

Y saliendo de allí, iban caminando por Galilea; él no quería que se supiera, porque iba enseñando a sus discípulos. Les decía: «El Hijo del hombre será entregado en manos de los hombres; le matarán y a los tres días de haber muerto resucitará.» Pero ellos no entendían lo que les decía y temían preguntarle. Llegaron a Cafarnaúm, y una vez en casa, les preguntaba: «¿De qué discutíais por el camino?» Ellos callaron, pues por el camino habían discutido entre sí quién era el mayor. Entonces se sentó, llamó a los Doce, y les dijo: «Si uno quiere ser el primero, sea el último de todos y el servidor de todos.» Y tomando un niño, le puso en medio de ellos, le estrechó entre sus brazos y les dijo: «El que reciba a un niño como éste en mi nombre, a mí me recibe; y el que me reciba a mí, no me recibe a mí sino a Aquel que me ha enviado.»

Reflexión.

Jesús proclama nuevos valores. Lo importante no es triunfar, sino servir; así lo demostrará el día culminante de su quehacer evangelizador lavándoles los pies. La grandeza no está en la erudición del sabio, sino en la ingenuidad del niño. «Aun cuando supieras de memoria la Biblia entera y las sentencias de todos los filósofos, ¿de qué te serviría todo eso sin caridad y gracia de Dios?»

21 septiembre 2012

Ama hoy, mañana puede ser muy tarde.


¿Ayer?...¡Eso hace tiempo!...
¿Mañana?...No nos es permitido saber...

Mañana puede ser muy tarde...
Para decir que amas, para decir que perdonas, para decir que disculpas, para
decir que quieres intentar nuevamente...

Mañana puede ser muy tarde...
Para pedir perdón, para decir: ¡Discúlpame, el error fue mío...!

Tu amor, mañana, puede ser inútil;
Tu perdón, mañana, puede no ser preciso; Tu regreso, mañana, puede que no
sea
esperado; Tu carta, mañana, puede no ser leída; Tu cariño, mañana, puede no
ser más necesario; Tu abrazo, mañana, puede no encontrar otros brazos...

Porque mañana puede ser muy, muy tarde!

No dejes para mañana para decir: ¡Te amo! ¡Te extraño!, ¡Perdóname!,
¡Discúlpame! ¡Esta flor es para ti!, ¡Te encuentras muy bien!

No dejes para mañana
Tu sonrisa, Tu abrazo, Tu cariño, Tu trabajo, Tu sueño, Tu ayuda...

No dejes para mañana para preguntar:
¿Puedo ayudarte? ¿Por qué estás triste? ¿Qué te pasa? ¡Oye!...ven aquí,
vamos
conversar. ¿Dónde está tu sonrisa? ¿Aún me das la oportunidad? ¿Por qué no
empezamos nuevamente? Estoy contigo. ¿Sabes que puedes contar conmigo?
¿Dónde están tus sueños?

Recuerda: ¡Mañana puede ser tarde...muy tarde! ¡Busca!, ¡Pide!, ¡Insiste!,
¡Intenta una vez más! ¡Solamente el "hoy" es definitivo! ¡Mañana puede ser
tarde...muy tarde!

Busca a Cristo hoy. ¡Mañana pueda ser muy tarde!

16 septiembre 2012

Evangelio. Domingo XXIV del Tiempo Ordinario.


Según San Marcos 8, 27-35.   

En aquel tiempo, salió Jesús con sus discípulos hacia los pueblos de Cesarea de Filipo, y por el camino hizo esta pregunta a sus discípulos: «¿Quién dicen los hombres que soy yo?». Ellos le dijeron: «Unos, que Juan el Bautista; otros, que Elías; otros, que uno de los profetas». Y Él les preguntaba: «Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?». Pedro le contesta: «Tú eres el Cristo».  Y les mandó enérgicamente que a nadie hablaran acerca de Él. Y comenzó a enseñarles que el Hijo del hombre debía sufrir mucho y ser reprobado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas, ser matado y resucitar a los tres días. Hablaba de esto abiertamente. Tomándole aparte, Pedro, se puso a reprenderle. Pero Él, volviéndose y mirando a sus discípulos, reprendió a Pedro, diciéndole: «¡Quítate de mi vista, Satanás! porque tus pensamientos no son los de Dios, sino los de los hombres».  Llamando a la gente a la vez que a sus discípulos, les dijo: «Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame. Porque quien quiera salvar su vida, la perderá; pero quien pierda su vida por mí y por el Evangelio, la salvará».

Reflexión

Es ésta la pregunta fundamental, de la que dependen la fe cristiana, la existencia de la Iglesia y la esperanza de la salvación. Es vital saber responder con exactitud. No valen definiciones aproximadas, como les pasaba a los contemporáneos de Jesús cuyas opiniones no eran coincidentes; le consideran como un Elías, como a Juan Bautista resucitado, como uno de tantos profetas que surgían en el pueblo para mantener la esperanza de la salvación definitiva prometida por Dios.

Después de veinte siglos Jesucristo es un gran desconocido para muchos hombres o un conocido imperfecto. ¿No será porque su figura histórica ha sido deformada de múltiples maneras, incluso en el seno mismo de la comunidad cristiana?
¿Quién es Jesucristo? ¿El rey de los judíos? ¿El hijo del carpintero? ¿El Mesías? ¿El purificador del templo? ¿Un revolucionario auténtico? ¿El varón de dolores? Jesucristo más que una pregunta difícil es la respuesta clara de Dios.
Creer en Jesús supone una purificación contínua de la fe. La fe es vida, es pascua, es elección gozosa, es apertura a Dios infinito. La fe no nace de las obras, sino que florece en ellas. Por eso, creer en Jesucristo significa buscar el centro de todo no en uno mismo, sino fuera: en los otros y en Dios. Solo la fe que se expresa en el amor práctico y real podrá convencernos y convencer a los demás.

Y si ahora viniera alguien que desconoce a Jesús, y nos preguntara, ¿QUIÉN ES JESÚS PARA TI? ¿Qué le responderíamos?
Reflexionad durante hoy domingo en la oración esa pregunta... 

15 septiembre 2012

Hoy 15 de septiembre, celebramos: LA VIRGEN DE LOS DOLORES.


Según San Lucas 2, 33-35.

En aquel tiempo, el padre de Jesús y su madre estaban admirados de lo que se decía de Él. Simeón les bendijo y dijo a María, su madre: «Éste está puesto para caída y elevación de muchos en Israel, y para ser señal de contradicción -¡y a ti misma una espada te atravesará el alma!- a fin de que queden al descubierto las intenciones de muchos corazones».

Reflexión.

Hoy, en la fiesta de Nuestra Señora, la Virgen de los Dolores, escuchamos unas palabras punzantes en boca del anciano Simeón: «¡Y a ti misma una espada te atravesará el alma!» (Lc 2,35). Afirmación que, en su contexto, no apunta únicamente a la pasión de Jesucristo, sino a su ministerio, que provocará una división en el pueblo de Israel, y por lo tanto un dolor interno en María. A lo largo de la vida pública de Jesús, María experimentó el sufrimiento por el hecho de ver a Jesús rechazado por las autoridades del pueblo y amenazado de muerte.
Ella es el modelo de perseverancia en la doctrina evangélica al participar en los sufrimientos de Cristo con paciencia. La perseverancia de María en el dolor, realizando la voluntad del Padre, le proporciona una nueva irradiación en bien de la Iglesia y de la Humanidad. María nos precede en el camino de la fe y del seguimiento de Cristo. Y el Espíritu Santo nos conduce a nosotros a participar con Ella en esta gran aventura.

14 septiembre 2012

Hoy 14 de Septiembre, la Iglesia celebra: La Exaltación de la Santa Cruz


Según San Juan 3, 13-17.

En aquel tiempo, Jesús dijo a Nicodemo: «Nadie ha subido al cielo sino el que bajó del cielo, el Hijo del hombre. Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así tiene que ser levantado el Hijo del hombre, para que todo el que crea en Él tenga vida eterna. Porque tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo único, para que todo el que crea en él no perezca, sino que tenga vida eterna. Porque Dios no ha enviado a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por Él».

Reflexión.

Hoy, el Evangelio es una profecía, es decir, una mirada en el espejo de la realidad que nos introduce en su verdad más allá de lo que nos dicen nuestros sentidos: la Cruz, la Santa Cruz de Jesucristo, es el Trono del Salvador. Por esto, Jesús afirma que «tiene que ser levantado el Hijo del hombre»
Ojalá busquemos decididamente la Santa Cruz en nuestra vida, para llenarnos de la certeza de que, «por Él, con Él y en Él», nuestra donación será transformada, en manos del Padre, por el Espíritu Santo, en vida eterna: «Derramada por vosotros y por todos los hombres para el perdón de los pecados».

08 septiembre 2012

Hoy sábado día 8 de septiembre, la Iglesia celebra el NACIMIENTO DE LA VIRGEN MARÍA.


Según San Mateo 1,1-16.18-23. 

Libro de la generación de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abraham: Abraham engendró a Isaac, Isaac engendró a Jacob, Jacob engendró a Judá y a sus hermanos, Judá engendró, de Tamar, a Fares y a Zara, Fares engendró a Esrom, Esrom engendró a Aram, Aram engendró a Aminadab, Aminadab engrendró a Naassón, Naassón engendró a Salmón, Salmón engendró, de Rahab, a Booz, Booz engendró, de Rut, a Obed, Obed engendró a Jesé, Jesé engendró al rey David.
David engendró, de la que fue mujer de Urías, a Salomón, Salomón engendró a Roboam, Roboam engendró a Abiá, Abiá engendró a Asaf, Asaf engendró a Josafat, Josafat engendró a Joram, Joram engendró a Ozías, Ozías engendró a Joatam, Joatam engendró a Acaz, Acaz engendró a Ezequías, Ezequías engendró a Manasés, Manasés engendró a Amón, Amón engendró a Josías, Josías engendró a Jeconías y a sus hermanos, cuando la deportación a Babilonia.
Después de la deportación a Babilonia, Jeconías engendró a Salatiel, Salatiel engendró a Zorobabel, Zorobabel engendró a Abiud, Abiud engendró a Eliakim, Eliakim engendró a Azor, Azor engendró a Sadoq, Sadoq engendró a Aquim, Aquim engendró a Eliud, Eliud engendró a Eleazar, Eleazar engendró a Mattán, Mattán engendró a Jacob, y Jacob engendró a José, el esposo de María, de la que nació Jesús, llamado Cristo. Así que el total de las generaciones son: desde Abraham hasta David, catorce generaciones; desde David hasta la deportación a Babilonia, catorce generaciones; desde la deportación a Babilonia hasta Cristo, catorce generaciones.

La generación de Jesucristo fue de esta manera: su madre, María, estaba desposada con José y, antes de empezar a estar juntos ellos, se encontró encinta por obra del Espíritu Santo. Su marido José, como era justo y no quería ponerla en evidencia, resolvió repudiarla en secreto. Así lo tenía planeado, cuando el Ángel del Señor se le apareció en sueños y le dijo: «José, hijo de David, no temas tomar contigo a María tu mujer porque lo engendrado en Ella es del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo, y tú le pondrás por nombre Jesús, porque Él salvará a su pueblo de sus pecados». Todo esto sucedió para que se cumpliese el oráculo del Señor por medio del profeta: «He aquí que la virgen concebirá y dará a luz un hijo, y le pondrán por nombre Emmanuel», que traducido significa: "Dios con nosotros".

Reflexión.

Hoy, la genealogía de Jesús, el Salvador que tenía que venir y nacer de María, nos muestra cómo Dios actúa en el secreto y en el silencio de cada día.
¡Cuán espiritualmente delicadas debían ser las entrañas de María, su corazón y su voluntad, hasta el punto de atraer la atención del Padre y convertirla en madre del “Dios-con-los-hombres”!, Él que tenía que llevar la luz y la gracia sobrenaturales para la salvación de todos. Todo, en esta obra, nos lleva a contemplar, admirar y adorar, en la oración, la grandeza, la generosidad y la sencillez de la acción divina, que enaltece y rescatará nuestra estirpe humana implicándose de una manera personal.
Y pensemos que esta mujer, virgen y madre de Jesús, tenía que ser a la vez nuestra madre. Esta especial elección de María —«bendita entre todas las mujeres» (Lc 1,42)— hace que nos admiremos de la ternura de Dios en su manera de proceder.


Hoy la ciudad de Málaga y la Diócesis de Málaga y Melilla, celebran el día de la Patrona: SANTA MARÍA DE LA VICTORIA.


Que a ejemplo de Santa María, cada día nos vayamos configurando más en Cristo. Que sepamos vivir el Evangelio en todos los acontecimientos de la vida y sepamos contemplar a ella como madre, modelo, maestra y protectora.

Oración:

Reina del cielo; Porque el que mereciste llevar en tu seno; Ha resucitado, según predijo; 
Gózate y alégrate, Virgen María.


02 septiembre 2012

Evangelio. Domingo XXII del Tiempo Ordinario.

Según San Marcos 7, 1-8.14-15.21-23.   

En aquel tiempo, se reunieron junto a Jesús los fariseos, así como algunos escribas venidos de Jerusalén, y vieron que algunos de sus discípulos comían con manos impuras, es decir no lavadas. Es que los fariseos y todos los judíos no comen sin haberse lavado las manos hasta el codo, aferrados a la tradición de los antiguos, y al volver de la plaza, si no se bañan, no comen; y hay otras muchas cosas que observan por tradición, como la purificación de copas, jarros y bandejas. Por ello, los fariseos y los escribas le preguntan: «¿Por qué tus discípulos no viven conforme a la tradición de los antepasados, sino que comen con manos impuras?». Él les dijo: «Bien profetizó Isaías de vosotros, hipócritas, según está escrito: ‘Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí. En vano me rinden culto, ya que enseñan doctrinas que son preceptos de hombres’. Dejando el precepto de Dios, os aferráis a la tradición de los hombres».
Llamó otra vez a la gente y les dijo: «Oídme todos y entended. Nada hay fuera del hombre que, entrando en él, pueda contaminarle; sino lo que sale del hombre, eso es lo que contamina al hombre. Porque de dentro, del corazón de los hombres, salen las intenciones malas: fornicaciones, robos, asesinatos, adulterios, avaricias, maldades, fraude, libertinaje, envidia, injuria, insolencia, insensatez. Todas estas perversidades salen de dentro y contaminan al hombre».

Reflexión

Nada hay fuera del hombre que, entrando en él, pueda contaminarle; sino lo que sale del hombre, eso es lo que contamina al hombre, nos dice Jesús. Sólo lo que sale del corazón del hombre, desde la interioridad consciente de la persona humana, nos puede hacer malos. Esta malicia es la que daña a toda la Humanidad y a uno mismo. La religiosidad no consiste precisamente en lavarse las manos (recordemos a Pilatos que entrega a Jesucristo a la muerte), sino mantener puro el corazón.
Dicho de una manera positiva, es lo que santa Teresa del Niño Jesús nos dice en sus Manuscritos biográficos: Cuando contemplaba el cuerpo místico de Cristo (...) comprendí que la Iglesia tiene un corazón (...) encendido de amor. De un corazón que ama surgen las obras bien hechas que ayudan en concreto a quien lo necesita.

31 agosto 2012

Reflexión sobre la AMISTAD.

Había una vez, hace cientos de años, en una ciudad de Oriente, un hombre que una noche caminaba por las oscuras calles llevando una lámpara de aceite encendida. La ciudad era muy oscura en las noches sin luna como aquella. En un determinado momento, se encuentra con un amigo. El amigo lo mira y de pronto lo reconoce, se da cuenta de que es Guno, el ciego del pueblo, entonces le dice-
- Qué haces Guno, tú ciego, con una lámpara en la mano?... Si tu no ves... Entonces el ciego le responde:
- Yo no llevo la lámpara para ver mi camino. Yo conozco la oscuridad de las calles de memoria, llevo la luz para que otros encuentren su camino cuando me vean a mi...

"LA AMISTAD ES ESO, UNA LUZ PARA QUE LOS QUE QUEREMOS JAMÁS ESTÉN EN LA OSCURIDAD."

27 agosto 2012

Aclaración

Quería comunicaros, que este mes de agosto no estuve publicando el Evangelio de cada domingo ni sus respectivas reflexiones, porque no he tenido tiempo entre retiros, campamentos... Sólo me daba tiempo de subir fotos o reflexiones. Disculpadme.
A partir del día 1 de septiembre si Dios quiere, empezaré de nuevo.

Un saludo en Cristo.

16 agosto 2012

Hoy día 16, se cumple un año de inicio con la llegada del Papa Benedicto XVI de las Jornadas Mundiales de la Juventud. Madrid 2011.

Hace un año, un tal día 16 como hoy, daba comienzo con la llegada del Papa Benedicto, las JORNADAS MUNDIALES DE LA JUVENTUD, MADRID 2011. Demos GRACIAS a Dios por los frutos concedidos en aquel encuentro mundial con lo humano-Divino y lo Divino y humano.

10 agosto 2012

Cuento de Las Señales...

Se cuenta que un viejo árabe, analfabeto, oraba con tanto fervor y con tanto cariño cada noche que cierta vez el poderoso jefe de una gran caravana lo llamó a su presencia y le preguntó:
- ¿Por qué oras con tanta fe?¿Cómo sabes que Dios existe cuando ni siquiera sabes leer?
El viejo respondió:
- Gran señor, conozco la existencia de nuestro Padre Celestial por las señales que nos muestra.
- ¿Cómo así? - indagó el jefe, sorprendido.
El humilde siervo le explicó:
- Cuando usted recibe una carta de alguna persona ausente ¿Cómo sabe quién la escribió?
- Por la letra.
- Cuando usted recibe una joya, ¿Cómo obtiene información acerca de la persona que la elaboró?
- Por la firma del orfebre.
El viejo sonrió y agregó:
-Cuando oye pasos de animales alrededor de la tienda ¿Cómo sabe, después, si fue un carnero, un caballo o un buey?
- Por las huellas - Respondió el jefe, sorprendido.
Entonces, el viejo creyente lo invitó a salir de la barraca y, mostrándole el cielo, donde la Luna brillaba, rodeada por multitudes de estrellas, exclamó, respetuoso:
Señor, aquellas señales del cielo de allá arriba ... ¡No pueden ser de los hombres!
En ese momento, el orgulloso jefe de la caravana, con lágrimas en sus ojos, se arrodilló en la arena y comenzó a orar también.
Dios, aunque invisible a nuestros ojos, nos deja señales en todas partes:

En la claridad de las mañanas, en el día que transcurre con el calor del solo con la lluvia que moja la hierba... El deja señales cuando alguien se acuerda de ti, cuando alguien te considera importante...

29 julio 2012

Evangelio. Domingo XVII del Tiempo Ordinario.

Según San Juan 6, 1-15.  


En aquel tiempo, se fue Jesús a la otra ribera del mar de Galilea, el de Tiberíades, y mucha gente le seguía porque veían las señales que realizaba en los enfermos. Subió Jesús al monte y se sentó allí en compañía de sus discípulos. Estaba próxima la Pascua, la fiesta de los judíos. Al levantar Jesús los ojos y ver que venía hacia Él mucha gente, dice a Felipe: «¿Dónde vamos a comprar panes para que coman éstos?». Se lo decía para probarle, porque Él sabía lo que iba a hacer. Felipe le contestó: «Doscientos denarios de pan no bastan para que cada uno tome un poco». Le dice uno de sus discípulos, Andrés, el hermano de Simón Pedro: «Aquí hay un muchacho que tiene cinco panes de cebada y dos peces; pero ¿qué es eso para tantos?».
Dijo Jesús: «Haced que se recueste la gente». Había en el lugar mucha hierba. Se recostaron, pues, los hombres en número de unos cinco mil. Tomó entonces Jesús los panes y, después de dar gracias, los repartió entre los que estaban recostados y lo mismo los peces, todo lo que quisieron. Cuando se saciaron, dice a sus discípulos: «Recoged los trozos sobrantes para que nada se pierda». Los recogieron, pues, y llenaron doce canastos con los trozos de los cinco panes de cebada que sobraron a los que habían comido.
Al ver la gente la señal que había realizado, decía: «Éste es verdaderamente el profeta que iba a venir al mundo». Dándose cuenta Jesús de que intentaban venir a tomarle por la fuerza para hacerle rey, huyó de nuevo al monte Él solo.

Reflexión 1:

Jesús poner en nuestras manos la responsabilidad ante el hambre del mundo: ¡¡dadles vosotros de comer!!
Pero bien sabe Jesús que ésta es una "misión imposible". Lo que podamos ofrecer a los más necesitados para sacar su hambre será insuficiente: "¿qué es esto para tantos?"
Jesús ofrece una solución. Hace de "lo poco" alimento para todos"; hace que el pan de esta tierra, que pronto se endurece, se convierta en "Pan de la Vida", en el "alimento de salvación", en "el pan de cada día" concedido por el Abbá (Padre).

Reflexión 2:

¿Qué puede ofrecer tú?
Recuerda que no es la cantidad lo que importa, sino la intención de compartir lo poco que se tiene con quien nadie posee.

22 julio 2012

Evangelio. Domingo XVI del Tiempo Ordinario.

Según San Marcos 6, 30-34.  


En aquel tiempo, los Apóstoles se reunieron con Jesús y le contaron todo lo que habían hecho y lo que habían enseñado. Él, entonces, les dice: «Venid también vosotros aparte, a un lugar solitario, para descansar un poco». Pues los que iban y venían eran muchos, y no les quedaba tiempo ni para comer. Y se fueron en la barca, aparte, a un lugar solitario. Pero les vieron marcharse y muchos cayeron en cuenta; y fueron allá corriendo, a pie, de todas las ciudades y llegaron antes que ellos. Y al desembarcar, vio mucha gente, sintió compasión de ellos, pues estaban como ovejas que no tienen pastor, y se puso a enseñarles muchas cosas.

Reflexión:

Una de las tentaciones a las que puede sucumbir cualquier cristiano es la de querer hacer muchas cosas descuidando el trato con el Señor. El Catecismo recuerda que, a la hora de hacer oración, uno de los peligros más grandes es pensar que hay otras cosas más urgentes y, de esa forma, se acaba descuidando el trato con Dios. Por eso, Jesús, a sus Apóstoles, que han trabajado mucho, que están agotados y eufóricos porque todo les ha ido bien, les dice que tienen que descansar. Y, señala el Evangelio «se fueron en la barca, aparte, a un lugar solitario» (Mc 6,32). Para poder rezar bien se necesitan, al menos dos cosas: la primera es estar con Jesús, porque es la persona con la que vamos a hablar. Asegurarnos de que estamos con Él. Por eso todo rato de oración empieza, generalmente, y es lo más difícil, con un acto de presencia de Dios. Tomar conciencia de que estamos con Él. Y la segunda es la necesaria soledad. Si queremos hablar con alguien, tener una conversación íntima y profunda, escogemos la soledad.

21 julio 2012

Os invito a que leáis éste pequeño Fragmento que pronunció el Santo Padre el pasado domingo en la Catedral de Frascati:


(...) "El Señor llama a todos, distribuyendo diversos dones para diversas tareas en la Iglesia. Llama al sacerdocio y a la vida consagrada, y llama al matrimonio y al empeño como laicos en la Iglesia misma y en la sociedad. Es importante que la riqueza de los dones encuentre plena acogida, especialmente por parte de los jóvenes; que se sienta la alegría de responder a Dios con todo el ser, donándola en la vía del sacerdocio y de la vida consagrada o en la vía del matrimonio, dos vías complementarias que se iluminan, se enriquecen recíprocamente y juntas enriquecen la comunidad. La virginidad por el Reino de Dios y el matrimonio son ambas vocaciones, llamadas de Dios a las que responder con y por toda la vida. Dios llama: es necesario escuchar, recibir, responder. Como María: He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra (Cfr. Lc 1, 38)".

(...) También invitó a los cristianos a “releer el Concilio” para redescubrir la “belleza de ser Iglesia...
"Y que hay que anunciar a Cristo <<sin preocuparse de tener éxito>>". (...)

17 julio 2012

¿Cómo esta nuestra propia vida?

“La vida es similar a una empresa. Una empresa tiene ganancias, costos y tendrá utilidad en la medida en que sus ganancias sean mayores que sus costos. 
En la vida diaria, nuestros costos son nuestras emociones y pensamientos negativos, y nuestras ganancias, nuestros pensamientos y emociones positivas. Si tenemos en balance más pensamientos y emociones positivas en nuestra vida, la empresa de nuestra vida está logrando utilidades. 
Una persona con una depresión prolongada, sería como una empresa quebrada.
Analice cómo está su vida en cuanto a las utilidades de felicidad, ¿Está en positivo o está en rojo?

15 julio 2012

Evangelio. Domingo XVII del Tiempo Ordinario.

Según San Marcos 6, 7-13.  

En aquel tiempo, Jesús llamó a los Doce y comenzó a enviarlos de dos en dos, dándoles poder sobre los espíritus inmundos. Les ordenó que nada tomasen para el camino, fuera de un bastón: ni pan, ni alforja, ni calderilla en la faja; sino: «Calzados con sandalias y no vistáis dos túnicas». Y les dijo: «Cuando entréis en una casa, quedaos en ella hasta marchar de allí. Si algún lugar no os recibe y no os escuchan, marchaos de allí sacudiendo el polvo de la planta de vuestros pies, en testimonio contra ellos». Y, yéndose de allí, predicaron que se convirtieran; expulsaban a muchos demonios, y ungían con aceite a muchos enfermos y los curaban.

Reflexión:

Quienes hemos recibido la Buena Noticia, ¿lo sabemos valorar? ¿Somos conscientes de ello? ¿Estamos agradecidos? Sintámonos enviados, misioneros, urgidos a predicar con el ejemplo y, si fuera necesario, con la palabra para que la Buena Nueva no falte a quienes Dios ha puesto en nuestro camino.

11 julio 2012

Cuando el amor llama a tu vida


Cuenta el relato que un jóven dijo al maestro: “Háblanos del amor”.
Y él levantó la cabeza, miró a la gente y una quietud descendió sobre todos. Entonces dijo con gran voz:  Cuando el amor os llame, seguidlo. Y cuando su camino sea duro y difícil, y cuando sus alas os envuelvan, entregaos. Aunque la espada entre ellas escondida os hiriera. Y cuando os hable, creed en él. Aunque su voz destroce muchos sueños, tal como el viento norte devasta los jardines. Porque así como el amor os corona, así os crucifica.
Así como os acrece, así os poda. Así como asciende a lo más alto y acaricia vuestras más tiernas ramas, así descenderá hasta vuestras raíces y las sacudirá en un abrazo con la tierra. Como trigo en gavillas él os une a vosotros mismos. Os desgarra para desnudaros. Os cierne, para libraros de vuestras coberturas. Os pulveriza hasta volveros blancos. Os amasa, hasta que estéis flexibles y dóciles. Y os asigna luego a su fuego sagrado, para que podáis convertiros en sagrado pan para la fiesta sagrada de Dios.
Todo esto hará el amor en vosotros para que podáis conocer los secretos de vuestro corazón y convertiros, por ese conocimiento, en un fragmento del corazón de la Vida. Pero si, en vuestro miedo, buscáis sólo la paz y el placer, entonces es mejor que cubráis vuestra desnudez y os alejéis de sus umbrales.
Cuando améis no debéis decir: “Dios está en mi corazón”, sino más bien: “Yo estoy en el corazón de Dios”. Y pensad que no podéis dirigir el curso del amor porque él, si os encuentra dignos,  dirigirá vuestro curso. El amor no tiene otro deseo que realizarse.
Pero, si amáis y debe la necesidad tener deseos, que vuestros deseos sean éstos: Fundirse y ser como un arroyo que canta su melodía a la noche. Saber del dolor de la demasiada ternura.
Ser herido por nuestro propio conocimiento del amor. Y sangrar voluntaria y alegremente. Despertarse al amanecer  con un alado corazón y dar gracias por otro día de amor. Descansar al mediodía y meditar el éxtasis de amar.

10 julio 2012

Buena reflexión...



A veces, no entendemos las cosas que nos pasan o nos suceden...
Confiemos en Dios. El nunca nos falla. 

08 julio 2012

Evangelio. Domingo XVI del Tiempo Ordinario.

Según San Marcos 6, 1-6.  

En aquel tiempo, Jesús fue a su patria, y sus discípulos le seguían. Cuando llegó el sábado se puso a enseñar en la sinagoga. La multitud, al oírle, quedaba maravillada, y decía: «¿De dónde le viene esto? y ¿qué sabiduría es ésta que le ha sido dada? ¿Y esos milagros hechos por sus manos? ¿No es éste el carpintero, el hijo de María y hermano de Santiago, José, Judas y Simón? ¿Y no están sus hermanas aquí entre nosotros?». Y se escandalizaban a causa de Él. Jesús les dijo: «Un profeta sólo en su patria, entre sus parientes y en su casa carece de prestigio». Y no podía hacer allí ningún milagro, a excepción de unos pocos enfermos a quienes curó imponiéndoles las manos. Y se extrañó de su falta de fe.

Reflexión: (Hoy domingo, la copio de una página web que me han pasado y la comparto con todos ustedes).

Si la Palabra de Dios nos urge a un cambio de vida, debemos por fuerza abandonar cierta forma de pensar y de ser para comenzar de nuevo algo sobre lo cual no tenemos experiencia ni garantía de felicidad y éxito. Escuchar la Palabra de Dios es como saltar sobre un vacío… y sentir por un instante la sensación de volar sobre la nada.
Este miedo suele ser de consecuencias fatales para una comunidad: aferrados a lo que siempre tuvimos por verdadero, nos levantamos airados contra todo intento de cambio, sin analizar, siquiera por un momento, si el cambio responde o no a una forma más auténtica de vivir el Evangelio.
Por eso, siempre hubo resistencias a las reformas de la Iglesia, tanto por parte de los laicos como de los sacerdotes y obispos. Una vez que estamos instalados, con nuestros esquemas endurecidos y, digámoslo de paso, cobijados y seguros bajo cierto régimen, se hace muy duro hasta el solo hecho de ponerse a pensar que quizá sea necesario un cambio.
El hombre ama lo seguro… y la Palabra de Dios, tal como hizo con Abraham, suele invitarnos a caminar «hacia la tierra que yo te mostraré», pero que nosotros no vemos ni tenemos tanta seguridad de poseerla.
Por otra parte, la fe no es una ciencia matemática o experimental que pueda demostrar hasta la evidencia todos sus postulados. Siempre la fe trabaja sobre ciertas dosis de confianza en el Dios que habla. Pero ahí está el problema del hombre: ¿Quién le asegura que todo lo que se dice como Palabra de Dios es realmente cierto?

Miedo a encontrarnos con nosotros mismos

Es el motivo que sintetiza toda nuestra resistencia: el temor a nuestra verdad desnuda, la que emerge de nuestro yo verdadero y real.
La Biblia nos presenta al hombre como un ser mentiroso desde el principio, como si la mentira consigo mismo y con los demás fuese su arma más espontánea y la que mejor sabe esgrimir. No hace falta que nos enseñen a mentir.
Ante lo que nos molesta y duele en el orgullo, todos sabemos recurrir a sutiles formas para auto engañarnos y engañar a los demás. Toda verdad duele y exige, sacude nuestra pereza, aplasta nuestro orgullo y pone al descubierto esa oscura fuerza que nos avergüenza pero que también nos domina.
No es extraño, por lo tanto, que el evangelista Marcos nos muestre, con su crudeza habitual, el triste espectáculo de los paisanos de Jesús que -sin motivo alguno serio- resistieron sistemáticamente a su predicación, a tal punto que el mismo Jesús se asombró de su falta de fe y, como cuenta Lucas, por poco terminan con él tirándolo por un despeñadero.
Si buscáramos realmente la verdad, la verdad desnuda, la encontraríamos en cualquier parte y de cualquier forma. La verdad no tiene autor, ni título ni estuche especial. Hasta nos puede venir de un enemigo o del que está en la acera de enfrente. Si fuéramos sinceros en buscarla, cuántas barreras caerían, cómo valoraríamos a los demás, cómo dejaríamos de condenar al que no piensa como nosotros.

01 julio 2012

Evangelio. Domingo XIII del Tiempo Ordinario.

Según San Marcos 5, 21-43. 


En aquel tiempo, Jesús pasó de nuevo en la barca a la otra orilla y se aglomeró junto a Él mucha gente; Él estaba a la orilla del mar. Llega uno de los jefes de la sinagoga, llamado Jairo, y al verle, cae a sus pies, y le suplica con insistencia diciendo: «Mi hija está a punto de morir; ven, impón tus manos sobre ella, para que se salve y viva». Y se fue con él. Le seguía un gran gentío que le oprimía.  Entonces, una mujer que padecía flujo de sangre desde hacía doce años, y que había sufrido mucho con muchos médicos y había gastado todos sus bienes sin provecho alguno, antes bien, yendo a peor, habiendo oído lo que se decía de Jesús, se acercó por detrás entre la gente y tocó su manto. Pues decía: «Si logro tocar aunque sólo sea sus vestidos, me salvaré». Inmediatamente se le secó la fuente de sangre y sintió en su cuerpo que quedaba sana del mal. Al instante, Jesús, dándose cuenta de la fuerza que había salido de Él, se volvió entre la gente y decía: «¿Quién me ha tocado los vestidos?». Sus discípulos le contestaron: «Estás viendo que la gente te oprime y preguntas: ‘¿Quién me ha tocado?’». Pero Él miraba a su alrededor para descubrir a la que lo había hecho. Entonces, la mujer, viendo lo que le había sucedido, se acercó atemorizada y temblorosa, se postró ante Él y le contó toda la verdad. Él le dijo: «Hija, tu fe te ha salvado; vete en paz y queda curada de tu enfermedad». 
Mientras estaba hablando llegan de la casa del jefe de la sinagoga unos diciendo: «Tu hija ha muerto; ¿a qué molestar ya al Maestro?». Jesús que oyó lo que habían dicho, dice al jefe de la sinagoga: «No temas; solamente ten fe». Y no permitió que nadie le acompañara, a no ser Pedro, Santiago y Juan, el hermano de Santiago. Llegan a la casa del jefe de la sinagoga y observa el alboroto, unos que lloraban y otros que daban grandes alaridos. Entra y les dice: «¿Por qué alborotáis y lloráis? La niña no ha muerto; está dormida». Y se burlaban de Él. Pero Él después de echar fuera a todos, toma consigo al padre de la niña, a la madre y a los suyos, y entra donde estaba la niña. Y tomando la mano de la niña, le dice: «Talitá kum», que quiere decir: «Muchacha, a ti te digo, levántate». La muchacha se levantó al instante y se puso a andar, pues tenía doce años. Quedaron fuera de sí, llenos de estupor. Y les insistió mucho en que nadie lo supiera; y les dijo que le dieran a ella de comer.

Reflexión:

Jesús, dándose cuenta de la situación, pidió a Jairo que no se dejara influir por el ambiente pesimista, diciéndole: «No temas; solamente ten fe» (Mc 5,36). Jesús le pidió a aquel padre una fe más grande, capaz de ir más allá de las dudas y del miedo. Al llegar a casa de Jairo, el Mesías retornó la vida a la chiquilla con las palabras: «Talitá kum, que quiere decir: ‘Muchacha, a ti te digo, levántate’»
También nosotros debiéramos tener más fe, aquella fe que no duda ante las dificultades y pruebas de la vida, y que sabe madurar en el dolor a través de nuestra unión con Cristo, tal como nos sugiere el papa Benedicto XVI en su encíclica Spe Salvi (Salvados por la esperanza): «Lo que cura al hombre no es esquivar el sufrimiento y huir ante el dolor, sino la capacidad de aceptar la tribulación, madurar en ella y encontrar en ella un sentido mediante la unión con Cristo, que ha sufrido con amor infinito».

29 junio 2012

Hoy la Iglesia, celebra la SOLEMNIDAD DE LOS APOSTóLES DE SAN PEDRO Y SAN PABLO.

Según San Mateo 16, 13-19.

En aquel tiempo, llegado Jesús a la región de Cesarea de Filipo, hizo esta pregunta a sus discípulos: «¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del hombre?». Ellos dijeron: «Unos, que Juan el Bautista; otros, que Elías, otros, que Jeremías o uno de los profetas». Díceles Él: «Y vosotros ¿quién decís que soy yo?». Simón Pedro contestó: «Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo». Replicando Jesús le dijo: «Bienaventurado eres Simón, hijo de Jonás, porque no te ha revelado esto la carne ni la sangre, sino mi Padre que está en los cielos. Y yo a mi vez te digo que tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella. A ti te daré las llaves del Reino de los Cielos; y lo que ates en la tierra quedará atado en los cielos, y lo que desates en la tierra quedará desatado en los cielos».

Reflexión:

Hoy es un día consagrado por el martirio de los apóstoles san Pedro y san Pablo. «Pedro, primer predicador de la fe; Pablo, maestro esclarecido de la verdad» (Prefacio). Hoy es un día para agradecer la fe apostólica, que es también la nuestra, proclamada por estas dos columnas con su predicación. Es la fe que vence al mundo, porque cree y anuncia que Jesús es el Hijo de Dios: «Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo»  La fe de los apóstoles es la fe de la Iglesia, una, santa, católica y apostólica.
Por el bautismo y la confirmación estamos puestos en el camino del testimonio, esto es, del martirio. Es necesario que estemos atentos al “laboratorio de la fe” que el Espíritu realiza en nosotros (Juan Pablo II), y que pidamos con humildad poder experimentar la alegría de la fe de la Iglesia.

26 junio 2012

Parábola del diamante.

Un hombre bueno había llegado a las afueras de la aldea y acampó bajo un árbol para pasar la noche. De pronto llegó corriendo hasta él un habitante de la aldea y le dijo: “¡la piedra! ¡la piedra! ¡dame la piedra preciosa!”.
“¿Qué piedra?”, preguntó el hombre bueno. “La otra noche se me apareció en sueños un ángel”, dijo el aldeano, “y me aseguró que si venía a la anochecer a las afueras de la aldea, encontraría a un hombre bueno que me daría una piedra preciosa que me haría rico para siempre”.
El hombre bueno rebuscó en su bolsa y extrajo una piedra. “Probablemente se refería a ésta”, dijo, mientras entregaba la piedra al aldeano. “La encontré en un sendero del bosque hace unos días. Por supuesto que puedes quedarte con ella”. El hombre se quedó mirando la piedra con asombro. ¡Era un diamante! Tal vez el mayor diamante del mundo, pues era tan grande como la mano de un hombre.
Tomó el diamante y se marchó. Pasó la noche dando vueltas en la cama, totalmente incapaz de dormir. Al día siguiente, al amanecer, fue a despertar al hombre bueno y le dijo: “Dame la riqueza que te permite desprenderte con tanta facilidad de este diamante”.

24 junio 2012

Evangelio de hoy domingo. Natividad de San Juan Bautista.

Según San Lucas 1, 57-66. 80  

Se le cumplió a Isabel el tiempo de dar a luz, y tuvo un hijo. Oyeron sus vecinos y parientes que el Señor le había hecho gran misericordia, y se congratulaban con ella. Y sucedió que al octavo día fueron a circuncidar al niño, y querían ponerle el nombre de su padre, Zacarías, pero su madre, tomando la palabra, dijo: «No; se ha de llamar Juan». Le decían: «No hay nadie en tu parentela que tenga ese nombre». Y preguntaban por señas a su padre cómo quería que se le llamase. Él pidió una tablilla y escribió: ‘Juan es su nombre’. Y todos quedaron admirados. Y al punto se abrió su boca y su lengua, y hablaba bendiciendo a Dios. Invadió el temor a todos sus vecinos, y en toda la montaña de Judea se comentaban todas estas cosas; todos los que las oían las grababan en su corazón, diciendo: «Pues ¿qué será este niño?». Porque, en efecto, la mano del Señor estaba con él. El niño crecía y su espíritu se fortalecía; vivió en los desiertos hasta el día de su manifestación a Israel.

Reflexión:

Hoy, celebramos solemnemente el nacimiento del Bautista. San Juan es un hombre de grandes contrastes: vive el silencio del desierto, pero desde allí mueve las masas y las invita con voz convincente a la conversión; es humilde para reconocer que él tan sólo es la voz, no la Palabra, pero no tiene pelos en la lengua y es capaz de acusar y denunciar las injusticias incluso a los mismos reyes; invita a sus discípulos a ir hacia Jesús, pero no rechaza conversar con el rey Herodes mientras está en prisión. Silencioso y humilde, es también valiente y decidido hasta derramar su sangre. ¡Juan Bautista es un gran hombre!, el mayor de los nacidos de mujer, así lo elogiará Jesús; pero solamente es el precursor de Cristo.
Todos nosotros, por el bautismo, hemos sido elegidos y enviados a dar testimonio del Señor. En un ambiente de indiferencia, san Juan es modelo y ayuda para nosotros.


Los porqués de la Noche de San Juan y el sentido religioso.



Un año más en el mes de junio elementos purificadores como el fuego y el agua vuelven a tomar protagonismo. Y es que el 23 junio, víspera del día de la Natividad de San Juan Bautista, se celebra la Noche de San Juan.

La celebración del solsticio de verano se remonta a la antigüedad por lo que, en un principio era una fiesta pagana en la que se pedía y agradecía a deidades naturales la prosperidad de las cosechas.
El sentido religioso llega de la mano del Evangelio de san Lucas en el que narra que María, en los días siguientes a la Anunciación fue a visitar a su prima Isabel a los seis meses de gestación. De san Juan se conmemora a diferencia de otros santos su nacimiento y su muerte. San Juan fue, como explica el director del Departamento de Patrimonio de la Diócesis de Málaga, Francisco Aranda, “la antorcha divina que anunció la llegada del Hijo de Dios. Fue una luz que iluminaba la oscuridad del alma, igual que el solsticio es un día cuya luz disipa las tinieblas de la noche hasta muy tarde”.

Sin duda uno de los protagonistas de la Noche de San Juan es el fuego que, como apunta Francisco Aranda, “tiene como fin no sólo rendir tributo al sol, sino también purificar los pecados del hombre”, a lo que añade que, “el fuego es un elemento purificador, liberador y regenerador al que se ha acudido desde la antigüedad para librarse de numerosos males”.
Otro elemento de la naturaleza que se hace especialmente presente en esta festividad es el agua que, según Aranda “en este sentido nos enfrentamos claramente ante la cristianización de un ritual con numerosos adeptos en el mundo pagano en el que se encontraban aquellos primeros apóstoles, que soportaron la difícil labor de conducir a la conversión a aquéllas gentes que eran vistas como bárbaras”.

20 junio 2012

Recetas para vivir mejor...


Toma tu tiempo para ver el cielo, un día verás a Dios.
Procura entender la señales que hay a tu alrededor, practica la prudencia.
No llores tu soledad, ábrete más.
Los amigos comparten las penas, Son solidarios, se acompañan. Pero no confíes totalmente en amigo no probado.
Un cariño te puede levantar, ¡Ánimo! Sueña… si crees que tus sueños son posibles, ya comenzaste a alcanzarlos, vuela, elévate, pero no despegues la vista de la realidad.
No te escandalices de las faltas de los demás, quizá las tuyas sean peores…
Ten a la vista tu meta y la alcanzarás.
Aguarda con paciencia el día de tu Bendición, porque seguro llegará.
Busca, porque quien busca, encuentra…
Cuando sea necesario, pide ayuda…
Perdona todo lo que puedas, para alcanzar perdón…
El exhibicionismo es feo, trata de pasar desapercibido y ¡ tendrás paz !
Se transparente.
Trata de agradar a quienes te aman. Procura algún cambio.
Cuídate. Eres un Templo del Espíritu Santo. Eres algo Sagrado, no lo olvides.
Olvídate de tus defectos, Dios así te amó…
Los asuntos espinosos, trátalos con cuidado.
Búscale otros ángulos a la vida…Esfuérzate por alcanzar lo que deseas… Estudia las posibilidades… Sopesa los inconvenientes…. Y paso a paso, todo lo podrás alcanzar…
Pero nunca nunca, olvides levantar tus ojos a Dios y llamarlo a formar parte de tu vida.

18 junio 2012

Destaco algunos aspectos que dijo Don Jesús Catalá (Obispo de Málaga) en la homilía del Corpus Christi 2012.

Es preciso acercarse con actitud reverente y con atención a la Palabra de Dios; no solo en su proclamación en la asamblea eucarística, sino también en momentos personales de estudio, reflexión, meditación y oración, porque en ella Dios se nos da a conocer y nos manifiesta su voluntad, enseñándonos todo lo que necesitamos saber para alcanzar la salvación.

Y al mismo tiempo, desde la comunión con la palabra de Dios, podemos acercarnos con las debidas disposiciones a comulgar el Cuerpo de Cristo. Así celebraremos correctamente la Eucaristía; como María, cuya alma estaba unida a la del Señor y a la vez guardaba todas las obras y palabras de su Hijo en su corazón (cf. Lc 2, 51).

Se trata, pues, de meditar, celebrar y llevar a la vida lo celebrado y meditado. Y en este testimonio ofrecido al mundo, desde la comunión con la Palabra de Dios y de la Eucaristía, brilla con luz propia el mandato del amor dado por Cristo a sus discípulos: «Amaos unos a otros como yo os he amado» (Jn 13, 34). Testimonio que hemos de prestar cada día en nuestros propios ambientes, pidiendo a Dios gracia para vivir como Cristo, entregados sin reservarnos nada, a la tarea de amar como él nos ha amado, dando la vida por los amigos (cf. Jn 15, 13).

17 junio 2012

Evangelio. Domingo XI del Tiempo Ordinario.

Según San Marcos 4, 26-34.

En aquel tiempo, Jesús decía a la gente: «El Reino de Dios es como un hombre que echa el grano en la tierra; duerma o se levante, de noche o de día, el grano brota y crece, sin que él sepa cómo. La tierra da el fruto por sí misma; primero hierba, luego espiga, después trigo abundante en la espiga. Y cuando el fruto lo admite, en seguida se le mete la hoz, porque ha llegado la siega».
Decía también: «¿Con qué compararemos el Reino de Dios o con qué parábola lo expondremos? Es como un grano de mostaza que, cuando se siembra en la tierra, es más pequeña que cualquier semilla que se siembra en la tierra; pero una vez sembrada, crece y se hace mayor que todas las hortalizas y echa ramas tan grandes que las aves del cielo anidan a su sombra». Y les anunciaba la Palabra con muchas parábolas como éstas, según podían entenderle; no les hablaba sin parábolas; pero a sus propios discípulos se lo explicaba todo en privado.

Reflexión:

La mayor parte de nosotros tenemos ya poco en común con los hombres y mujeres del tiempo de Jesús y, sin embargo, estas parábolas siguen resonando en nuestras mentes modernas, porque detrás del sembrar la semilla, del regar y cosechar, intuimos lo que Jesús nos está diciendo: 
Dios ha injertado algo divino en nuestros corazones humanos, hagámosla brotar y crecer, para que de frutos...

Compromiso: 
La semilla de Dios está en nosotros, la única forma de regarla y hacer crecer, es con la oración y los Sacramentos. ¡¡En nuestras manos está hacerla crecer, o dejarla morir.!!

14 junio 2012

Mensaje escrito por S.S. Juan Pablo II (Papa) a los seminaristas de España. Valencia 8 de noviembre de 1982




No olvidéis que fue desde la Cruz desde donde Jesús entregó como Madre,
al discípulo amado, su propia Madre; y en él, especialmente a todos los futuros
sacerdotes y apóstoles.
No podréis llegar a ser verdaderos sacerdotes según el Corazón de Jesús, si no tomáis como
Madre a María que, precisamente al pie de la Cruz, corrobora definitivamente su fidelidad virginal y maternal.

10 junio 2012

Evangelio de hoy domingo, SOLEMNIDAD DEL CORPUS CHRISTI.

Según San Juan 20, 19-23.
El primer día de los Ázimos, cuando se sacrificaba el cordero pascual, le dicen sus discípulos: «¿Dónde quieres que vayamos a hacer los preparativos para que comas el cordero de Pascua?». Entonces, envía a dos de sus discípulos y les dice: «Id a la ciudad; os saldrá al encuentro un hombre llevando un cántaro de agua; seguidle y allí donde entre, decid al dueño de la casa: ‘El Maestro dice: ¿Dónde está mi sala, donde pueda comer la Pascua con mis discípulos?’. Él os enseñará en el piso superior una sala grande, ya dispuesta y preparada; haced allí los preparativos para nosotros». Los discípulos salieron, llegaron a la ciudad, lo encontraron tal como les había dicho, y prepararon la Pascua.
Y mientras estaban comiendo, tomó pan, lo bendijo, lo partió y se lo dio y dijo: «Tomad, éste es mi cuerpo». Tomó luego una copa y, dadas las gracias, se la dio, y bebieron todos de ella. Y les dijo: «Ésta es mi sangre de la Alianza, que es derramada por muchos. Yo os aseguro que ya no beberé del producto de la vid hasta el día en que lo beba de nuevo en el Reino de Dios».

Reflexión:

La Eucaristía es sacrificio: es el sacrificio del cuerpo inmolado de Cristo y de su sangre derramada por todos nosotros. En la Última Cena esto se anticipó. A lo largo de la historia se irá actualizando en cada Eucaristía. En Ella tenemos el alimento: es el nuevo alimento que da vida y fuerza al cristiano mientras camina hacia el Padre.
La Eucaristía es presencia de Cristo entre nosotros. Cristo resucitado y glorioso permanece entre nosotros de una manera misteriosa, pero real en la Eucaristía. Esta presencia implica una actitud de adoración por nuestra parte y una actitud de comunión personal con Él. La presencia eucarística nos garantiza que Él permanece entre nosotros y opera la obra de la salvación.
La Eucaristía es misterio de fe. Es el centro y la clave de la vida de la Iglesia. Es la fuente y raíz de la existencia cristiana. Sin vivencia eucarística la fe cristiana se reduciría a una filosofía. Jesús nos da el mandamiento del amor de caridad en la institución de la Eucaristía.

Hoy también, es el día de CARIDAD Y LA FRATERNIDAD.

09 junio 2012

Os pongo un fragmento que Don Jesús Catalá (Obispo de Málaga) decía el año pasado al final de la procesión del Corpus... Es bueno recordarlo:



(...) El mejor regalo para todos, 
a sido la participación en este banquete de AMOR,
junto con vuestro testimonio por las calles de nuestra ciudad de que creéis en el AMOR de Dios. En el AMOR de Cristo presente en la Eucaristía. (...)

07 junio 2012

CAMPAÑA Xtantos.

Un año más, la campaña Xtantos para el sostenimiento económico de la Iglesia sale a las calles Malacitanas durante el mes de junio a informar a los ciudadanos sobre la gran labor social y espiritual que realiza la Iglesia en beneficio de toda la sociedad.


06 junio 2012

Señor, enséñame a recordar...

A recordar que no puedo hacer que nadie me ame, lo que sí puedo hacer es dejarme amar.

A recordar que toma años construir la confianza, y sólo segundos para destruirla.

A recordar que lo más valioso no es LO QUE tengo en mi vida, sino A QUIEN tengo en mi vida.

A recordar que rico no es el que más tiene, sino el que menos necesita.

A recordar que debo controlar mis actitudes, o si no mis actitudes me controlarán a mí.

A recordar que no es bueno compararme con los demás, pues siempre habrá alguien mejor o peor que yo.

A recordar que el dinero lo compra todo, menos la felicidad.

A recordar que los amigos de verdad son escasos, y quien haya encontrado uno tiene un verdadero tesoro.

A recordar que soy dueño de lo que callo, y esclavo de lo que digo.

A recordar que la felicidad no es cuestión de suerte, sino producto de mis decisiones.

A recordar que dos personas pueden mirar una misma cosa, y ver algo totalmente diferente.

Gracias, Señor por ayudarme a crecer y Enseñarme a vivir.

03 junio 2012

Evangelio. Solemnidad de la SANTíSIMA TRINIDAD

Según San Juan 20, 19-23.
En aquel tiempo, los once discípulos marcharon a Galilea, al monte que Jesús les había indicado. Y al verle le adoraron; algunos sin embargo dudaron. Jesús se acercó a ellos y les habló así: «Me ha sido dado todo poder en el cielo y en la tierra. Id, pues, y haced discípulos a todas las gentes bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles a guardar todo lo que yo os he mandado. Y he aquí que yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo».

Reflexión:
Hoy, la liturgia nos invita a adorar a la Trinidad Santísima, nuestro Dios, que es Padre, Hijo y Espíritu Santo. Un solo Dios en tres Personas, en el nombre del cual hemos sido bautizados.
El don de la santidad recibido en el Bautismo pide la fidelidad a una tarea de conversión evangélica que ha de dirigir siempre toda la vida de los hijos de Dios.
Si nuestro Bautismo fue una verdadera entrada en la santidad de Dios, no podemos contentarnos con una vida cristiana mediocre, rutinaria y superficial. Estamos llamados a la perfección en el amor, ya que el Bautismo nos ha introducido en la vida y en la intimidad del amor de Dios.