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09 agosto 2021

Hoy celebramos a la mártir Teresa Benedicta de la Cruz.




Nació el 12 de octubre de 1891 en el seno de una familia judía en Breslau (actual Polonia), donde su madre, mujer fuerte y de fe profunda, educó a sus hijos en un clima de respeto y libertad responsable. La fe de Edith se irá debilitando a medida que quiera hacer suyas las creencias recibidas; al no encontrar respuesta a sus interrogantes, las abandonará en su adolescencia.

En su proceso de búsqueda se encuentra con la obra: Investigaciones lógicas de quien será su maestro y admirado filósofo, Edmund Husserl, padre de la fenomenología, ciencia que abrirá nuevas perspectivas al conocimiento de la esencia de las cosas. En la universidad de Gotinga se dedicará a la profundización de esta ciencia junto a otros filósofos como Scheler, Reinach, el matrimonio Conrad-Martius que serán a la vez, grandes amigos suyos.

Cuando estalla la I Guerra Mundial, se alista como enfermera de la Cruz Roja, pues está convencida de que su vida ya no le pertenece, ha de ser entrega al “gran acontecimiento”. Se encuentra con el misterio del dolor y de la muerte de una manera sumamente real que le llevará a asumir como propios los sufrimientos de los hombres.

Sigue estudiando y preparando la tesis doctoral, en la que recibirá la máxima distinción, “summa cum laude”, con el tema: Sobre la empatía. Intenta acceder a una cátedra universitaria pero se le niega por ser mujer.

Dos hechos la conmoverán profundamente y serán determinantes para dar el paso a la fe en Cristo: la actitud de serenidad frente a la muerte que apreció en la esposa de Reinach, caído en combate; y la lectura de la Vida de Santa Teresa de Jesús en casa de su amiga H. Conrad-Martius.

A partir de entonces prosigue su particular itinerario de profundización en la fe, camino de abandono progresivo y confiado en las manos de quien se le ha revelado como la Verdad y fuente de toda sabiduría. Su deseo de entrega total al Señor en el Carmelo se verá precedido por unos años intensos en que desarrollará su tarea como profesora de alemán en las dominicas de Espira, conferenciante en instituciones pedagógicas y filosóficas, estudiosa y traductora de autores como Sto. Tomás de Aquino o el cardenal Newman, profesora en el Instituto de Pedagogía Científica de Münster… El ambiente de fuerte antisemitismo que se respiraba (1933), la forzará al abandono de la enseñanza.

Parecía llegado el tiempo ansiado de iniciar la vida en el Carmelo y tras un doloroso encuentro con su madre, quien no había aceptado la conversión de Edith, ingresa el 14 de octubre de 1933 en el Carmelo de Colonia, donde permaneció hasta el 31 de diciembre de 1938, fecha en que se traslada al Carmelo de Echt (Holanda), por la asfixiante persecución contra los judíos y católicos de Alemania. Asumió la “ciencia de la cruz” hasta sus últimas consecuencias; entró en la “Vida” el 9 de agosto de 1942 en Auschwitz-Birkenau.

Fue beatificada (1987), canonizada (1998), nombrada copatrona de Europa (1999) quien supo aunar en sí, la búsqueda de la Verdad junto al confiado abandono en Dios.


Virgen de Covadonga, ruega por nosotros.






07 agosto 2021

Beato Domingo Iturrate






El joven Trinitario Domingo Iturrate, nació en Dima (Vizcaya, España) el 11 de mayo de 1901. Abrazó la Orden Trinitaria en 1914 (noviciado en 1917; primeros votos en 1918).

En la Universidad Gregoriana, de Roma, cursó sus estudios filosóficos y teológicos (1919-1926) con óptimas calificaciones y el broche del doctorado en ambas disciplinas. Emitió sus votos solemnes el 23 de octubre de 1922; Fue ordenado sacerdote el 9 de agosto de 1925. Tenía una gran devoción a la Eucaristía y a la Virgen María.

Una de sus frases más repetidas fué: "Hacer de lo ordinario de cada día, extraordinariamente bien".

En junio de 1926 se le reveló la enfermedad (tuberculosis pulmonar) que le llevaría a la tumba en Belmonte (Cuenca, España) el 7 de abril de 1927. Sus restos descansan en Algorta.

Fué beatificado por el Papa Juan Pablo II el 30 de octubre de 1983.

Beata Rafaela Ybarra







La Beata Rafaela Ybarra nació en una familia cristiana de la alta sociedad de Bilbao. 

Madre y esposa se reveló contra la injusticia, los abusos y los vicios creados por la prepotencia de la prosperidad. Con gran sensibilidad cristiana y social se entregó completamente a las principales víctimas de aquella sociedad: las jóvenes y niñas. Recogió de las calles a las más desfavorecidas creando Instituciones de acogida donde les proporcionaba todo aquello que la sociedad les niega: cariño, alimentación, educación, salud y amor. Fundó la congregación de los Santos Ángeles Custodios.

Promovió pisos para acogerlas y talleres para su formación y sustento; al mismo tiempo, impulsó la creación en Bilbao de numerosas Instituciones de protección a la mujer.
Murió el 23 de febrero de 1900. 

Fué beatificada por el Papa Juan Pablo II el 30 de septiembre de 1984.

Ojalá sea así.

 



05 agosto 2021

Itinerario de la Cruz de la JMJ en su peregrinación por España.





5-sept Ciudad Rodrigo

6-sept Ciudad Rodrigo – Oviedo (Covadonga)

7-sept Oviedo (Covadonga)

8-sept Astorga

9-sept León

10-sept Palencia

11-sept Zamora

12-sept Santander

13-sept Calahorra y La Calzada- Logroño

14-sept Zaragoza

15-sept Viaje a Mallorca

16-sept Mallorca, Ibiza y Menorca

17-sept Viaje a Alicante

18-sept Orihuela-Alicante

19-sept Cartagena

20-sept Guadix

21-sept Jaén

22-sept Ciudad Real

23-sept Viaje a Loyola para el Encuentro Nacional de los Delegados y Responsables de Pastoral con Jóvenes (ENPJ)

24-sept Vitoria

25-sept ENPJ Loyola. San Sebastián (Aránzazu)

26-sept ENPJ Loyola

27-sept CEE-Madrid (día dedica a la Caridad)

28-sept CEE-Madrid (día dedicado a la Vida)

29-sept Conferencia Episcopal Española en la mañana y por la tarde en la catedral Castrense

30-sept Diócesis Castrense

1-oct Madrid

2-oct Pamplona

3-oct Barcelona

4-oct Barcelona

5-oct Valencia

6-oct Valencia

7-oct Albacete

8-oct Viaje hacia Guadalupe

9-oct Toledo (Guadalupe)

10-oct Mérida-Badajoz

11-oct Cáceres

12-oct Plasencia

13-oct Salamanca

14-oct Osma-Soria

15-oct Ávila

16-oct Burgos

17-oct Valladolid

18-oct Bilbao

19-oct Viaje a Tenerife

20-oct Tenerife

21-oct Canarias

22-oct Viaje a Sevilla

23-oct Sevilla

24-oct Córdoba

25-oct Granada

26-oct Almería

27-oct Jerez

28-oct Cádiz

29-oct Huelva



Y el 29 de octubre en Ayamonte (Diócesis de Huelva) tendrá lugar una eucaristía a las 18.30h, a las 19.30h el acto de despedida y a las 20.30h cruzará la frontera por el río Guadiana hasta Portugal.

04 agosto 2021

Santo cura de Ars, ruega por nosotros.

 


Cuerpo incorrupto del santo cura



Corazón del santo cura



Orar y amar del Santo cura de Ars.


Consideradlo, hijos míos: el tesoro del hombre cristiano no está en la tierra, sino en el cielo. Por esto, nuestro pensamiento debe estar siempre orientado hacia allí donde está nuestro tesoro.
El hombre tiene un hermoso deber y obligación: orar y amar. Si oráis y amáis, habréis hallado la felicidad en este mundo.

La oración no es otra cosa que la unión con Dios. Todo aquel que tiene el corazón puro y unido a Dios experimenta en sí mismo como una suavidad y dulzura que embriaga, se siente como rodeado de una luz admirable. En esta íntima unión, Dios y el alma son como dos trozos de cera fundidos en uno solo, que ya nadie puede separar. Es algo muy hermoso esta unión de Dios con su pobre criatura; es una felicidad que supera nuestra comprensión.

Nosotros nos habíamos hecho indignos de orar, pero Dios, por su bondad, nos ha permitido hablar con él. Nuestra oración es el incienso que más le agrada.

Hijos míos, vuestro corazón es pequeño, pero la oración lo dilata y lo hace capaz de amar a Dios. La oración una degustación anticipada del cielo, hace que una parte del paraíso baje hasta nosotros. Nunca nos deja sin dulzura; es como una miel que se derrama sobre el alma y lo endulza todo. En la oración hecha debidamente, se funden las penas como la nieve ante el sol.

Otro beneficio de la oración es que hace que el tiempo transcurra tan aprisa y con tanto deleite, que ni se percibe su duración. Mirad: cuando era párroco en Bresse, en cierta ocasión, en que casi todos mis colegas habían caído enfermos, tuve que hacer largas caminatas, durante las cuales oraba al buen Dios, y, creedme, que el tiempo se me hacía corto.

Hay personas que se sumergen totalmente en la oración, como los peces en el agua, porque están totalmente entregadas al buen Dios. Su corazón no está dividido. ¡Cuánto amo a estas almas generosas! San Francisco de Asís y santa Coleta veían a nuestro Señor y hablaban con él, del mismo modo que hablamos entre nosotros.

Nosotros, por el contrario, ¡cuántas veces venimos a la iglesia sin saber lo que hemos de hacer o pedir! Y, sin embargo, cuando vamos a casa de cualquier persona, sabemos muy bien para qué vamos. Hay algunos que incluso parece como si le dijeran al buen Dios: «Sólo dos palabras, para deshacerme de ti..». Muchas veces pienso que, cuando venimos a adorar al Señor, obtendríamos todo lo que le pedimos si se lo pidiéramos con una fe muy viva y un corazón muy puro.

Hoy celebramos la onomástica de San Juan María Vianney.