Buscar en este blog

07 abril 2017

Vía Crucis.


Primera Estación: Jesús es condenado a muerte

«Llegada la mañana todos los príncipes de los sacerdotes, los ancianos del pueblo, tuvieron consejo contra Jesús para matarlo, y atado lo llevaron al procurador Pilato» (Mt 27, 1-2).

El pequeño niño que tiene hambre, que se come su pan pedacito a pedacito porque teme que se termine demasiado pronto y tenga otra vez hambre. Esta es la primera estación del calvario.

Segunda Estación: Jesús carga con la cruz

«Entonces se lo entregó para que lo crucificasen. Tomaron, pues, a Jesús, que llevando la cruz, salió al sitio llamado Calvario, que en hebreo se dice Gólgota» (Jn 19, 16-17).

¿No tengo razón? ¡Muchas veces miramos pero no vemos nada! Todos nosotros tenemos que llevar la cruz y tenemos que seguir a Cristo al Calvario, si queremos reencontrarnos con Él. Yo creo que Jesucristo, antes de su muerte, nos ha dado su Cuerpo y su Sangre para que nosotros podamos vivir y tengamos bastante ánimo para llevar la cruz y seguirle, paso a paso.

Tercera Estación: Jesús cae por primera vez

«Dijo Jesús: El que quiera venir en pos de mí, que se niegue a sí mismo, tome su cruz y sígame, pues el que quiera salvar su vida la perderá: pero el que pierda su vida, ese la salvará» (Mt 16,24).

En nuestras estaciones del Vía Crucis vemos que caen los pobres y los que tienen hambre, como se ha caído Cristo. ¿Estamos presentes para ayudarle a Él?

¿Lo estamos con nuestro sacrificio, nuestro verdadero pan? Hay miles y miles de personas que morirían por un bocadito de amor, por un pequeño bocadito de aprecio. Esta es una estación del Vía Crucis donde Jesús se cae de hambre.

Cuarta Estación: Jesús encuentra a su Madre

«Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios mi salvador, porque ha mirado la humillación de su esclava. Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes en mí» (Lc 1, 45-49).

Nosotros conocemos la cuarta estación del Vía Crucis en la que Jesús encuentra a su Madre. ¿Somos nosotros los que sufrimos las penas de una madre? ¿Una madre llena de amor y de comprensión? ¿Estamos aquí para comprender a nuestra juventud si se cae? ¿Si está sola? ¿Si no se siente deseada? ¿Estamos entonces presentes?

Quinta Estación: El Cireneo ayuda a Jesús a llevar la cruz

«Cuando le llevaban a crucificar, echaron mano de un tal Simón de Cirene, que venía del campo y le obligaron a ayudarle a llevar la cruz» (Lc 23, 26).

Simón de Cirene tomaba la cruz y seguía a Jesús, le ayudaba a llevar su cruz. Con lo que habéis dado durante el año, como signo de amor a la juventud, los miles y millones de cosas que habéis hecho a Cristo en los pobres, habéis sido Simón de Cirene en cada uno de vuestros hechos.

Sexta Estación: La Verónica limpia el rostro de Jesús

«Porque tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me distéis de beber» (Mt, 25,35).

Con respecto a los pobres, los abandonados, los no deseados, ¿somos como la Verónica? ¿Estamos presentes para quitar sus preocupaciones y compartir sus penas? ¿O somos parte de los orgullosos que pasan y no pueden ver?

Séptima Estación: Jesús cae por segunda vez

«¿Quiénes son mi madre y mis parientes? Y extendiendo su mano sobre sus discípulos dijo Jesús: he aquí a mi madre y a mis parientes quienquiera que haga la voluntad de mi Padre» (Mt 12, 48-50).

Jesús cae de nuevo ¿Hemos recogido a personas de la calle que han vivido como animales y se murieron entonces como ángeles? Estamos presentes para levantarlos.

También en vuestro país podéis ver a gente en el parque que están solos, no deseados, no cuidados, sentados, miserables. Nosotros los rechazamos con la palabra alcoholizados. No nos importan. Pero es Jesús quien necesita nuestras manos para limpiar sus caras. ¿Podéis hacerlo? ¿O pasaréis sin mirar?

Octava Estación: Jesús consuela a las mujeres

«Le seguía una gran multitud del pueblo y de mujeres, que se lamentaban y lloraban por Él. Vuelto hacia ellas les dijo: Hijas de Jerusalén, no lloréis por mí, llorad más bien por vosotras mismas y por vuestros hijos» (Lc 23, 27-28).

Padre Santo, yo rezo por ellas para que se consagren a tu santo nombre, santificadas por Ti; para que se entreguen a tu servicio, se te entreguen en el sacrificio. Para eso me consagro yo también y me entrego como sacrificio con Cristo.

Novena Estación: Jesús cae por tercera vez

«Os he dicho esto para que tengáis paz conmigo. En el mundo tendréis tribulaciones, pero confiad: yo he vencido al mundo» (Jn 16, 33).

Jesús cae de nuevo para ti y para mí. Se le quitan sus vestidos, hoy se le roba a los pequeños el amor antes del nacimiento. Ellos tienen que morir porque nosotros no deseamos a estos niños.

Estos niños deben quedarse desnudos, porque nosotros no los deseamos, y Jesús toma este grave sufrimiento. El no nacido toma este sufrimiento porque no tiene más remedio de desearle, de amarle, de quedarme con mi hermano, con mi hermana.

Décima Estación: Jesús es despojado de sus vestiduras

«Cuando los soldados crucificaron a Jesús, tomaron sus vestidos, haciendo cuatro partes, una para cada soldado y la túnica» (Jn 19,23).

¡Señor, ayúdanos para que aprendamos a aguantar las penas, fatigas y torturas de la vida diaria, para que logremos siempre una más grande y creativa abundancia de vida!

Undécima Estación: Jesús es clavado en la cruz

«Cuando llegaron al lugar llamado Calvario, le crucificaron allí con dos malhechores Jesús decía: padre, perdónales porque no saben lo que hacen» (Lc 23, 33).

Jesús es crucificado ¡Cuántos disminuidos psíquicos, retrasados mentales llenan las clínicas! Cuántos hay en nuestra propia patria ¿Les visitamos? ¿Compartimos con ellos este calvario? ¿Sabemos algo de ellos?

Jesús nos ha dicho: Si vosotros queréis ser mis discípulos, tomad la cruz y seguidme y Él opina que nosotros hemos de coger la cruz y que le demos de comer a Él en los que tienen hambre, que visitemos a los desnudos y los recibamos por Él en nuestra casa y que hagamos de ella su hogar.

Duodécima Estación: Jesús muere en la cruz

«Después de probar el vinagre, Jesús dijo: Todo está cumplido, e inclinando la cabeza entregó el espíritu» (Jn 19,30).

Empecemos las estaciones de nuestro vía crucis personal con ánimo y con gran alegría, pues tenemos a Jesús en la sagrada Comunión, ¡Que es el Pan de la Vida que nos da vida y fuerza! Su sufrimiento es nuestra energía, nuestra alegría, nuestra pureza. Sin Él no podemos hacer nada.

Decimotercera Estación: Jesús es bajado de la cruz

«Al caer la tarde vino un hombre rico de Arimatea, llamado José, que era discípulo de Jesús tomó su cuerpo y lo envolvió en una sábana limpia» (Mt 27, 57.59).

¡Vosotros jóvenes, llenos de amor y de energía, no desperdiciéis vuestras fuerzas en cosas sin sentido!

Decimocuarta Estación: Jesús es sepultado

«Había un huerto cerca del sitio donde fue crucificado Jesús, y en él un sepulcro nuevo, en el cual aún nadie había sido enterrado y pusieron allí a Jesús» (Jn 19, 41-42).

Mirad a vuestro alrededor y ved, mirad a vuestros hermanos y hermanas no sólo en vuestro país, sino en todas las partes donde hay personas con hambre que os esperan.

Desnudos que no tienen patria. ¡Todos os miran! ¡No les volváis las espaldas, pues ellos son el mismo Cristo!

Oración

Señor, ayúdanos para que aprendamos a aguantar las penas y las fatigas, las torturas de la vida diaria; que tu muerte y ascensión nos levante, para que lleguemos a una más grande y creativa abundancia de vida.

Tú que has tomado con paciencia y humildad la profundidad de la vida humana, igual que las penas y sufrimientos de tu cruz, ayúdanos para que aceptemos el dolor y las dificultades que nos trae cada nuevo día y que crezcamos como personas y lleguemos a ser más semejantes a ti.

Haznos capaces de permanecer con paciencia y ánimo, y fortalece nuestra confianza en tu ayuda. Déjanos comprender que sólo podemos alcanzar una vida plena si morimos poco a poco a nosotros mismos y a nuestros deseos egoístas. Pues solo si morimos contigo, podemos resucitar contigo. Amén.

06 abril 2017

Mensaje del Papa Francisco para este mes: Los jóvenes.



Catequesis de ayer miércoles del Papa Francisco: "La esperanza y el sufrimiento del hombre".


Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!

¡La Primera Carta del Apóstol Pedro lleva en sí una carga extraordinaria! Es necesario leerla una, dos, tres veces para entender, esta carga extraordinaria: logra infundir gran consolación y paz, haciendo percibir como el Señor está siempre junto a nosotros y no nos abandona jamás, sobre todo en los momentos más delicados y difíciles de nuestra vida. Pero, ¿cuál es el secreto de esta Carta, y en modo particular del pasaje que hemos apenas escuchado (Cfr. 1 Pt 3,8-17)? Esta es la pregunta. Yo sé que ustedes hoy tomarán el Nuevo Testamento, buscarán la Primera Carta de Pedro y la leerán con calma, para entender el secreto y la fuerza de esta Carta. ¿Cuál es el secreto de esta Carta?

1. El secreto está en el hecho de que este escrito tiene sus raíces directamente en la Pascua, en el corazón del misterio que estamos por celebrar, haciéndonos así percibir toda la luz y la alegría que surgen de la muerte y resurrección de Cristo. Cristo ha resucitado verdaderamente, y este es un bonito saludo para darnos los días de Pascua: “¡Cristo ha resucitado! ¡Cristo ha resucitado!”, como muchos pueblos hacen. Recordándonos que Cristo ha resucitado, está vivo entre nosotros, está vivo y habita en cada uno de nosotros. Es por esto que San Pedro nos invita con fuerza a adorarlo en nuestros corazones (Cfr. v. 16).

Allí el Señor ha establecido su morada en el momento de nuestro Bautismo, y desde allí continúa renovándonos y renovando nuestra vida, llenándonos de su amor y de la plenitud del Espíritu. Es por esto que el Apóstol nos exhorta a dar razones de la esperanza que habita en nosotros (Cfr. v. 15): nuestra esperanza no es un concepto, no es un sentimiento, no es un teléfono celular, no es un montón de riquezas: ¡no! Nuestra esperanza es una Persona, es el Señor Jesús que lo reconocemos vivo y presente en nosotros y en nuestros hermanos, porque Cristo ha resucitado. Los pueblos eslavos se saludan, en vez de decir “buenos días”, “buenas tardes”, en los días de Pascua se saludan con esto “¡Cristo ha resucitado!”, “¡Christos voskrese!”, lo dicen entre ellos; y son felices al decirlo. Y este es el “buenos días” y las “buenas tardes” que nos dan: “¡Cristo ha resucitado!”.

2. Entonces, comprendemos que de esta esperanza no se debe dar tantas razones a nivel teórico, con palabras, sino sobre todo con el testimonio de vida, y esto sea dentro de la comunidad cristiana, sea fuera de ella. Si Cristo está vivo y habita en nosotros, en nuestro corazón, entonces debemos también dejar que se haga visible, no esconderlo, y que actúe en nosotros. Esto significa que el Señor Jesús debe ser cada vez más nuestro modelo: modelo de vida y que nosotros debemos aprender a comportarnos como Él se ha comportado. Hacer lo mismo que hacia Jesús. La esperanza que habita en nosotros, por tanto, no puede permanecer escondida dentro de nosotros, en nuestro corazón: sino, sería una esperanza débil, que no tiene la valentía de salir fuera y hacerse ver; sino nuestra esperanza, como se ve en el Salmo 33 citado por Pedro, debe necesariamente difundirse fuera, tomando la forma exquisita e inconfundible de la dulzura, del respeto, de la benevolencia hacia el prójimo, llegando incluso a perdonar a quien nos hace el mal.

Una persona que no tiene esperanza no logra perdonar, no logra dar el consuelo del perdón y tener el consuelo de perdonar. Sí, porque así ha hecho Jesús, y así continúa haciendo por medio de quienes le hacen espacio en sus corazones y en sus vidas, con la conciencia de que el mal no se vence con el mal, sino con la humildad, la misericordia y la mansedumbre. Los mafiosos piensan que el mal se puede vencer con el mal, y así realizan la venganza y hacen muchas cosas que todos nosotros sabemos. Pero no conocen que cosa es la humildad, la misericordia y la mansedumbre. ¿Y por qué? Porque los mafiosos no tienen esperanza. ¡Eh! Piensen en esto.

3. Es por esto que San Pedro afirma que  «es preferible sufrir haciendo el bien, si esta es la voluntad de Dios, que haciendo el mal» (v. 17): no quiere decir que es bueno sufrir, sino que, cuando sufrimos por el bien, estamos en comunión con el Señor, quien ha aceptado sufrir y ser crucificado por nuestra salvación. Entonces cuando también nosotros, en las situaciones más pequeñas o más grandes de nuestra vida, aceptamos sufrir por el bien, es como si difundiéramos a nuestro alrededor las semillas de la resurrección, las semillas de vida e hiciéramos resplandecer en la oscuridad la luz de la Pascua.

Es por esto que el Apóstol nos exhorta a responder siempre «deseando el bien» (v. 9): la bendición no es una formalidad, no es sólo un signo de cortesía, sino es un gran don que nosotros en primer lugar hemos recibido y que tenemos la posibilidad de compartirlo con los hermanos. Es el anuncio del amor de Dios, un amor infinito, que no se termina, que no disminuye jamás y que constituye el verdadero fundamento de nuestra esperanza.

Queridos amigos, comprendemos también porque el Apóstol Pedro nos llama «dichosos», cuando tengamos que sufrir por la justicia (Cfr. v. 13). No es sólo por una razón moral o ascética, sino es porque cada vez que nosotros tomamos parte a favor de los últimos y de los marginados o que no respondemos al mal con el mal, sino perdonando, sin venganza, perdonando y bendiciendo, cada vez que hacemos esto nosotros resplandecemos como signos vivos y luminosos de esperanza, convirtiéndonos así en instrumentos de consolación y de paz, según el corazón de Dios. Así, adelante con la dulzura, la mansedumbre, siendo amables y haciendo el bien incluso a aquellos que no nos quieren, o nos hacen del mal. ¡Adelante!

05 abril 2017

No hay un verdadero Amor que no tenga una Pasión.



Pregón Integro de la Semana Santa de Málaga 2017, Por Coco.


¡Prevenidos.!

Anunciamos tu muerte.

Proclamamos tu Resurrección.

Ven Señor, Jesús.

Con la venia, Málaga.

Málaga está prevenida, Málaga está preparada, los cofrades a sus puestos, nuestro escenario malagueño presenta sus reposteros de gala y solemnidad, sus actores, los malagueños, escenifican su encuentro con la cruz de la pasión bajo un cielo azul, palio de Amor, estrellas y ángeles. Todo por tu Amor. Del jardín de los aromas he traído de nuestras cofradías, sus flores en friso de presencias.

La herencia nazarena es transmitida con celo abriendo el libro de los recuerdos, siempre presente aquel Cachito de gloria que no pudo ser nazareno porque muy niño se fue al cielo.

Todos a sus puestos… voz de televisión. Prevenidos…

Prevenida la calidez de las calles con las esquinas encogidas y los balcones empinados.

Prevenido el asfalto, enajenado de caucho y ávido de gotas de penitencia.

Prevenido el olor a naranjos del Compas de la Victoria y Cortina del Muelle. Palio verde de la Avenida de los Tronos, claveles cautivos, buganvillas de dolor, corchos de Gibralfaro, lirios de Puerta Oscura.

Prevenidos jardines efímeros de la primavera abrileña.

Prevenidos badajos de la Encarnación desde sus horas canónicas hasta el vuelo mayor de la Pascua.

Prevenidos suspiros y lágrimas de recuerdos imperecederos.

Prevenidos asideros de Cruz Guía para marcar el camino del recorrido procesional, aquí sin carreras ni bullas, pasito corto, mecida larga, hombro de trono y mirada al cielo.

Prevenidos en la venia a limones “cascarúos,” paladares de torrijas, palillos de leche y hornazos del Viernes Santo.

Prevenidas capas damasco, terciopelos de pasión, ruan de penitencia.

Prevenidas voces del Novio de la Muerte, Salve Marinera, porque la Muerte no es el Final.

Prevenidos alfileres y lancetas de rostrillo para enmarcar la pasión y la pureza.

Prevenidas esquinas de Fajardo, Echegaray, Álamos, Pozos Dulces, hasta vivir cercanías en la cuesta de Carrión y Rampas de la Aurora.

Prevenidos tinglaos efímeros, de hormigón, casas de culto.

Prevenido Sanedrín del Paraíso y patio de butacas.

Prevenidos capirotes nazarenos, porque en Málaga es tradición y hasta deber estrenar el capirote, usarlo solo una vez.

Prevenidos rezos de Servitas, voces conventuales, Gaudeamus de coral.

Prevenida la aurora del puente, el Marqués de la calle, adoquines de San Agustín.

Prevenidos Patio de Cadenas y naranjos para venias catedralicias.

Prevenidas coronas y cetros, espinas y platas, sangre y oros, lágrimas y cristal.

Prevenidos martillos en madera de limón con raíces de azahar, cómplices del bronce para sonar a Málaga.

Prevenida madrugada del Lunes Santo para el Señor de Málaga que sea igual a la ida que a la vuelta.

Prevenidos cornetas y tambores, bandas, agrupaciones, nazarenos del pentagrama, banda sonora de la Semana Santa de Málaga.

Prevenidos los veinticinco escalones de la Tribuna del Pueblo pulso cofrade de Carretería.

Prevenidas doble Curva de Gálvez y Café Madrid.

Prevenidas andas de traslados, estreno de calles, cofradías de barrio y en barrios.

Prevenida puerta de los Mártires, arco de San Julián, punto ojival de San Pablo.

Prevenidos para el repullo, farolas de calle Larios

Prevenidos: balcones de admiración, sillas de abono, pretil legionario del muelle Guadiaro, uniformes de gala, corbatas negras, mantillas de rigor, besos de admiración, abrazos en devoción.

Prevenidos pies de Dios, hombros de Jesús, hijos de María, prevenidos para prender el sol, encender estrellas y llenar la luna.

Prevenida la belleza y realeza de vírgenes dolorosas del padrón malagueño y por eso, tierra de la Madre de Dios

Prevenidos para vivir Málaga mañana, tarde, noche y madrugada, para soñar momentos inquebrantables de hermandad.

Prevenidos para componer otro capítulo de historia, otro año de pasión popular en el mejor espacio escénico de gloria en la pasión, Málaga, con malagueños protagonistas de nuestra realidad. Cristos lacerados en su pasión, crucificados, muertos en el árbol de la vida, resucitado desde Sepulcro conventual.

Con los mejores actores de nuestra realidad pasionista: los malagueños.

En siete días de júbilo, luto y resurrección,

recuerdos en ausencias, encuentros familiares,

hombre con hombre y hombro al varal,

nazarenos de capirote, penitentes y cofrades,

nubes de incienso, aromas de calles,

devoción en miradas, plegarias del alma.

¡Porque esto, señores, es Málaga!

Excelentísimo y Reverendísimo Sr. Obispo, que nos anima a vivir una auténtica relación filial con nuestra Madre y Patrona la Virgen de la Victoria.

Reverendo Delegado Episcopal de Cofradías y Hermandades,

que nos abrió las puertas del corazón para que la Victoria recorriera las calles del alma.

Presidente de la Agrupación de Cofradías de S.S. de Málaga, que desde hace años me mostró su corazón malagueño y cofrade, sabio Estudiante de la amistad fraternal. Gracias

Junta de Gobierno de la Agrupación de Cofradías de Málaga. Gracias por vuestro aplauso en la nominación y abrazos en el nombramiento, hoy quiero que sean de sentimiento.

Excmo. Sr. Alcalde, Medalla de Oro, aún reluciente, que tiene el refrendo de tantas atenciones con las cofradías malagueñas. Son muchos más de 18 folios del acta, lo que le agradece el mundo cofrade.

Ilustrísimas Autoridades, en especial a las que atienden sin recelo unos sentimientos que abren de par en par las puertas del alma ciudadana.

Hermanos del Rico en Amor, Jesús nos ha reunido ¡Disfrutémoslo!

Familia del alma, amigos de la vida, pareja del amor.

Cofrades. Señoras y caballeros. Buenas noches, Málaga.

Gracias Antonio Guadamuro, gracias maestro, no solo porque lo eres. Gracias por el día a día de generosidad, que junto a un grupo de hombres y mujeres somos Cope, los vecinos de la radio, los cofrades de la radio. Ahora somos más Cope, porque somos más Málaga y sentir de corazón el formar parte de la Medalla de Oro de la Agrupación.

El capítulo de agradecimientos no es una formalidad y debe ser muy extenso; tendría que poner la palabra gracias detrás de muchos nombres, cofradías, entidades, compañeros, personas…

Saludos y bienvenidos a la sintonía cofrade de Málaga.

Bienvenidos a compartir historias, sentimientos, recuerdos…

Saludos y agradecimientos por estar ahí a través de la radio, televisión, prensa escrita, páginas web, redes sociales, gracias comunicadores, mi consideración a profesionales y compañeros que hacen posible que estemos en todo el mundo.

Agradecimiento especial a los fotógrafos y cámaras que nos enmarcan la Semana Santa de Málaga.

Gracias a los músicos, sintonía cofrade, registro sonoro de nuestra pasión.

Artistas en todas las disciplinas, gracias por darnos tanto arte.

A todos, gracias por hacerlo tan fácil.

Ya saben, nos vemos en las calles, si Dios quiere.

Con vuestra venia, aquí estoy vestido de portador, perdón Luis porque siendo portador me hice hombre de trono, fui forjando una vida cofrade con su eje en la Semana Santa, como muchos malagueños, o no, que a través de compartir devoción van a rememorar un año más de historia en los anales de nuestra ciudad, Málaga.

Una Málaga que nos acoge en su seno y nos ofrece la geografía más pasionista de este mundo. Nosotros debemos ser consecuentes e igual que en nuestro lema heráldico con letras de sable: defender la libertad, ser nobles y leales a nuestra herencia en la Historia, hospitalaria en abrazos abiertos solidarios, benéfica en asistencia a hermanos de ciudad, denodada en consecuencia patrimonial, creando, actualizando y poniendo en valor nuestros tesoros, pagando así, la deuda histórica del odio del siglo XX.

Málaga se ofrece en cuerpo y alma, alma de barrios que se erigen protagonistas de pasión. ¿Qué sería de Málaga sin sus barrios? la Málaga multicéntrica tiene su esencia en el entorno de sus barrios, y en el centro de sus barrios: el Centro Histórico, Casco Antiguo, qué sería del salón de nuestra casa sin la anuencia de sus gentes, sin el entronque vecinal y de proximidad de los habitantes de Málaga, esa Málaga longitudinal que se estira indefectiblemente para su desarrollo natural y demográfico, pero cuidado, sin olvidar, y digo sin olvidar, sus barrios.

Hoy quiero requerir vuestra atención para recordar una serie de sentimientos que se agolpan, acumulan, y piden permiso por salir a la luz del recuerdo, para revivir los más hermosos pasajes y paisajes de nuestra memoria romántica de recuerdos históricos. Sí, históricos, porque hay que tener en cuenta que si la Historia, esa que forma parte de la memoria de la persona, se ausenta, se olvida, o se pretende desechar, la persona no crecerá con integridad y en definitiva se verá abocada al olvido sentimental de sí misma.

La Málaga de recorridos cofrades donde la Semana Santa pone en valor calles señeras, convirtiendo en hito urbano espacios de nuestra geografía representados por nuestras casas de hermandad, pórticos de grandeza humana y social que dinamiza su entorno, hace referencia destacada del lugar, y se implica irremisiblemente en los problemas de los vecinos.

Aún nos queda mantener las puertas más abiertas, hacer de nuestras exposiciones museo compartido en toda Málaga, con un centro de interpretación y muestra en el Museo de las Cofradías de Málaga Jesús Castellanos, haríamos honor a su nombre con su labor didáctica.

La ciudad de los museos no puede prescindir del tesoro patrimonial e histórico que tienen nuestras hermandades, quizás no haya que pagar cánones culturales a otros países porque lo tenemos, aquí, en Málaga.

¿Puede ser ese el problema…?

Málaga cofrade solidaria, porque nuestro guión lo conforma la cruz guía del hermano.

Málaga de encuentros y recuerdos, la vida cofrade está sellada y unida a nuestra existencia.

Hemos hablado y se ha hablado mucho de lo que son los cofrades para la ciudad, la vertebra, une criterios y hasta se ha escrito que somos un lobby dominante peligroso, hasta se cuestiona la ocupación de la vía pública, hay quien dice: ¡Es que “tó” las Semanas Santas es igual…!

Dios así lo quiera, señor.

Málaga se transforma, la luz que ha invitado a la primavera se hace cómplice de recorridos procesionales. Ahora que los horarios diurnos son preferidos por exigencia social, ya tronos y enseres no necesitan más luz, solo que Málaga los ilumine. Málaga es consciente de la labor artística, laboral y humana de las cofradías y se enorgullece de su patrimonio artístico.

Málaga adopta el movimiento cofrade, dispone su aceptación social, respondiendo el mundo cofrade, que nuestro mayor patrimonio son ellos, el público de Málaga que se acerca a ver un movimiento de atracción cultural, curioso, suntuoso… y tenemos la misión cofrade de transmitir nuestro leguaje, nuestra catequesis evangelizadora, manifestación pública de fe en las calles y las calles se abren al público que transforma la ciudad y en todos los ambientes está la Semana Santa.

Málaga entiende y se implica inexorablemente, la consecuencia es innegable: buenos datos en el mercado laboral, activación del comercio interior, el sector turístico y hotelero aumentan sus índices, la hostelería se reactiva en estas fechas no solo en el centro, también en los barrios; en definitiva creamos riqueza. Echándose en falta una más evidente colaboración a estos niveles con iniciativas que redunden en nuestra Agrupación y para la Semana Santa.

Agradecer a empresas y comercios que confían y colaboran, animar a grandes firmas y franquicias que se impliquen en nuestras tradiciones, que aunque no permitan poner carteles en sus escaparates al menos apaguen las luces al paso de la Virgen de Servitas.

Se ha pedido, va por buen camino, pero Málaga sigue esperando, porque le falta una referencia visual permanente, un monumento al mundo cofrade en forma de esculturas, y que mejor sitio que a los pies de la inacabada torre sur de la Catedral, y así nos recuerde que no hay cosas imposibles sino personas incapaces.

Un monumento para exclamar…

¡Porque esto, señores, es Málaga!

Dice el libro de los Hechos de los Apóstoles: “Tenían todo en común, oraban juntos, compartían el pan en las casas y eran la admiración y la envidia de las gentes que les rodeaba, tanto que todos se querían unir al grupo de los que creían en una forma de vivir que partía de la Fe en Jesús”

Por eso, más que como pregonero, porque sería un atrevimiento pretender enseñaros circunstancias, historias y entresijos de las que sois maestros, os reclamo, como aprendiz de la lección de vuestro esfuerzo, dedicación, rotundidad y nobleza. Y aun así, me ha correspondido pregonar lo sabido, abrir las puertas de la Semana Santa de Málaga, mucho me quedará por decir por cuestión de tiempo, porque hay tanto que decir, hay tantas personas que recordar... pero lo que diga, y los que nombre, aceptarlo como testimonio de lo que se quede en el tintero del pensamiento, porque cualquier manifestación no es sino el reflejo de los hombres y mujeres que afloran a ella.

Aquí quiero ser tremendamente respetuoso y que no valga ninguna discusión ni controversia en la integración de la mujer en nuestras cofradías. En ningún puesto, en ninguna situación, en ningún cargo debe ser diferenciada porque la palabra cofrade no tiene género y son los cofrades, los que crean la Semana Mayor, la miman, la mantienen, la gozan, y la viven con la intensidad que le es connatural.

Son las familias el pilar básico de nuestra historia, ya no se trata de familias entroncadas tradicionalmente a las cofradías, son, estas, las que unen a las familias; desde quedar en unas sillas del recorrido a ser activos partícipes en una hermandad. Escuchándose:

“La hice hermana de la cofradía antes que apuntarla en el registro civil”

Permitirme un momento, (pliegos…) esto, es lo que me ha encargado mi amigo Santi que tengo que decir, ya me encargó cosas para el pregón de las glorias. ¿Ah qué no conocéis a Santiago Rico?

Personaje curioso, amigo de toda la vida, no es que sea un antagonista pero es lo que se dice, “mu” puñetero. ¿Su actitud? contradictoria en sí misma, le atrae el debate y el re debate; él no tiene actitud, como dice, tiene “malaguitud”.

Malagueño adicto en grado superlativo, todo lo de aquí… ¡bueno no… Superior! Muy exigente en las críticas, con el fin de defender hasta la extenuación la realidad y la memoria. Todavía le dura el disgusto de cuando quitaron el festivo de los Patronos Ciriaco y Paula. Optimista, vitalista…

Ejemplo: esta Cuaresma, aunque se mueve más que el olivo del Huerto, ha “engordao”, ¡¡claro todas las tardes torrijas…!! Oh, las de Tejero las prefiero de azúcar; las de Cassini están… oh con un poquito de canela; las de Aparicio tiene una miel de suave… las de la Princesa son un bocadito de exquisitez… Como estos, ejemplos miles.

Encuentros de cafés en la Plaza de la Merced…

Y me suelta…

-“A ver lo que dices, bueno, si te da tiempo, porque allí todo el mundo está esperando que hables de su cofradía y ya está… y después que si de uno has hablado más, menos…

No te olvides del recao a las cofradías de barrio, de la semana de pasión, que aquí no hay vísperas, donde la pasión está en los barrios, sus traslados, sus procesiones: Churriana, Puerto de la Torre, Gamarra, Carranque, Pedregalejo, el Palo, Los Corazones, San Andrés, Ciudad Jardín… Hermandades y no, que crean devoción, que salgan a sus calles, que acerquen a sus gentes, que obtengan el marchamo de procedencia, que sean subvención devocional lo que persigan, que afiancen su patrimonio urbano, que compongan su mensaje cofrade con dignidad sin tanto historicismo y cumplimiento de reglas. Son la razón de la cercanía a la devoción popular, desde la ilusión infantil hasta el regocijo de mayores”

-Sí, sí, estoy de acuerdo Santi, crear sentido devocional y escuela cofrade de vecindad…

-Coco, ¿cada vez hay menos muro en San Julián o es que me parece a mí…? Y mira que están teniendo problemas, porque cambiar algo en la Agrupación es muy difícil… Mira lo que nos pasó a los puretas, nos decían que nos íbamos a cargar la Semana Santa. Además las nuevas formas son difícil de aceptar, conseguir solidez, sentido de equipo, objetivos compartidos, transparencia… y además no seamos políticos, seamos cofrades, te lo digo por aquello de impugnaciones, oposiciones… Aquí el talento hay que ponerlo en la Semana Santa, así que nada mirada al cielo y paso firme. ¿A ver lo que pasa este año con la tribuna y la Alameda…?

Ah, insiste en que aquí tenemos un vocabulario cofrade… Se dice Cruz Guía; barras de palio, que palio es el cielo del trono; los varales para el hombro; y los guiones presentados… Aquí la única que dice “paso de palio” es la Virgen del Traspaso y Soledad de Viñeros, ya ves, aquí hasta tenemos tronos de cebra…

Ah, ¿y qué vas a decir del cambio de itinerario…?

-Que si es necesario, hay unanimidad y se respetan espacios tradicionales, “p´alante”… Santi, no podemos estar anclados en una geografía urbana de hace un siglo.

-Lo último, ¿este año tampoco vienen los regulares?

-Pues me parece que no.

-Vaya, se les echa de menos, la nuba con el sonido de las chirimías, sus capas blancas… ¿sabes otra cosa que sigo echando de menos?, ese chasquido característico de las botas de la marinería con el Sepulcro, mira, mira, se me pone el vello de punta…

La conversación fue más larga… Las cosas de Santi Rico…

No voy a entrar en historietas ni anécdotas, quiero que recordemos nuestra historia en la Semana Santa.

Las cofradías se debatían en las zonas profundas de los dientes de sierra característicos y siempre había algún motivo para incorporar “estudiantes”. Años sesenta y tantos, setenta, ochenta… desastres naturales, penuria económica de las cofradías, abandono de tronos en las calles, entonces los jóvenes, transformados en hombros portadores de trono, nos incorporamos como hermanos a los varales.

Principios de desconfianza, se veía en las salidas caras de preocupación, incertidumbre: “¿llegarán esta gente al encierro…?”

El tiempo, en el transcurso de los años ha demostrado que aquellos incipientes hombres de trono cumplieron con su compromiso y aseveraron la grandeza genética del malagueño para sus cofradías, ni los más eruditos cofrades pueden demostrar que algún trono se haya quedado en el camino por problemas bajo los varales.

Se fueron depurando ciertas actitudes dentro y fuera de las cofradías, se fueron limando comportamientos que todos tenemos en nuestras cabezas, buscando la autenticidad de nuestra Semana Santa, sin silicios ni estameñas aunque algunos así lo prefieran y con la peculiaridad de nuestra idiosincrasia malagueña.

Esto dio lugar a dos formas de entender la Semana Santa, la de posguerra de tronos grandes, suntuosidad, y el procesionismo de los 80-90, nuevas cofradías, austeridad, estación de penitencia…

La variedad define la esencia de nuestra Semana Santa pero cuidado, aquí no cabe todo, recogido está en las reglas de la Agrupación: hay que “cuidar” la identidad malagueña.

En esta ciudad tan cosmopolita es difícil mantener el tradicionismo, esto, unido al afán de querer ser copia, la mayoría de las veces, mala de algo o alguien y en pos de la exclusividad de cierta estética, nos pasamos por los varales una herencia muy determinada, flaco favor del copia y pega en lugar de crear con nuestras raíces… con nuestra historia.

Qué difícil es conservar y preservar nuestra línea de tradición, porque en la Málaga cofrade donde tenemos, “entremos todos y sálvese quien pueda”, la intrínseca tendencia a imitar, obedecer y reconocer supremacía y razón estética a algo o alguien, donde la persona que no pertenece a ese clan es considerada extraña, peligrosa, porque no responde a un complejo patriarcal determinado y dominante, sin darse cuenta que de lo sublime a lo ridículo hay una línea muy delgada.

En esta Málaga donde hay quienes no reconocen que tenemos nuestro propio sentimiento de identidad, nuestra propia capacidad de crear, nuestro propio sentir cofrade, que va unido a nuestros condicionantes históricos, culturales, ambientales, urbanísticos, climáticos… no tenemos que sentirnos obligados a obedecer otros cánones por muy historicistas, estéticos o culturetas que sean.

¡Aquí son catedrales!, nuestros tronos son catedrales, suben a Dios y a su Madre a las alturas, donde te sientes pequeño ante la grandiosidad cuando miramos sus cúpulas en forma de palios y cielos, donde la música no debe ser protagonista, es acompañamiento a rezos, reflexiones y miradas a nuestras advocaciones… arbotantes luminosos para llevarles luz, capillas donde se representa nuestra liturgia en lenguaje visual, signos dorados y plateados en madera, bancos que son varales de esfuerzo, con un campanario en arco de campana que es nuestra voz. …

Si no ves a Dios en lo profano y en lo profundo te estás perdiendo la mitad de la historia.

Corrían quizás malos tiempos

pero vistos desde ahora

pueden que fueran los nuestros...

Túnica de traje azul,

camisa blanca y corbata,

noches de primavera,

varales que al hombro marcan,

historia escrita en estrellas

y en las aceras, miradas.

Fuimos haciendo caminos

en la geografía de Málaga,

recorridos de futuro

de una juventud marcada

en el firme propósito cofrade

de nuestra Semana Santa.

Bajo cristos lacerados

somos hombros de miradas,

cirineos de nazarenos

para atenuar su carga,

de vírgenes dolorosas

paños que enjugan lágrimas,

alzacolas de sentimientos,

devanaderas humanas,

devoción en pensamientos…

Bajo mantos, para calmar su dolor,

mecerla como una nana,

que somos hijos de María

en siete días que Málaga

cambia, en clavel las espinas

y en saetas las biznagas.

Ese es el hombre de trono,

hermanos dando la cara,

señorío en el varal,

hombro sufriendo la carga,

cuerpos rectos y derechos,

que el “tangao” no es nuestra raza,

pies firmes sobre la calle,

el orgullo en la mirada,

ese es el hombre de trono.

¡Porque esto, señores, es Málaga!

Dos Aceras. ¡Cuántos recuerdos de Domingo de Ramos!, cuando sentados en el suelo del balcón del primer piso, del nº. 12, con las piernas colgando entre los barrotes, con mi hermano, mis primos, veíamos pasar por Ultramarinos Carmona el blanco damasco de las capas pollinicas perdiéndose por calle Gaona, cuando nuestros dedos se convertían en pétalos de rosas del Camino Antequera para acariciar a Jesús a su entrada en Jerusalén. Difícil era comprender que, a los tres días, pasara por el mismo sitio derramando su Sangre en una cruz, con su madre sin Consuelo, para terminar convirtiendo en luto, rezos y penumbras la noche del Viernes Santo siendo, Siervos de María.

Qué difícil es entender al pequeño niño dentro de un hombre, la Betgafé malagueña se prepara y estrena la rosa de oro en la mañana y su nombre es Amparo.

La niña de Nazaret

hoy es Madre que acompaña

a Jesús, que con su paso pollinico

va por las calles de Málaga,

vendrán lágrimas de Amor

pero hoy es Amparo su cara,

malagueña en el semblante

aunque sea nazaretana

Recuerdos de rosario mañanero hoy la proclamo el Joyero de Málaga con la perla más blanca que el Mediterráneo baña.

Capilla de plata, virgencita mía, tiéndeme la mano, Málaga te quiere y queda suspirando en Domingo de Ramos.

Lágrimas y Favores no es solo advocación de una mayordomía de Fusionadas, es solidaridad. Agradecer a la familia Banderas la implantación y permanencia de la Fundación, que enjuga lágrimas en su labor social y dan favor a estudios en la Universidad de Málaga.

Recuerdos a Gregorio, nuestro Gregorio, que desde el monte subió a la Gloria.

De raíces agustinas y San José Obrero, encontró arraigo en la Cruz del Humilladero.

Humildad y Paciencia, donde el Divino se abstrae y el humano padece en la salvación, transmisor de paz, calma y tranquilidad solo consecuente con su advocación mariana Dolores y Esperanza.

Ni un tornado pudo con el sentir de un barrio que tiene presencia, desde que Málaga recibió de pie y con aplausos a su cruz guía en el recorrido oficial.

Nazarenos carmelitas por calle La Unión, Paseo de los Tilos, encuentros de Carmen y Misericordia, centurión de penacho negro, guardias romanos y sayones cumpliendo la palabra.

La Humildad desde el Santuario nos anuncia: ¡Ecce Homo!

La soberbia de Caifás, la estrategia de Pilato, la bondad de Claudia que soñó al Justo, componen el misterio de la Presentación al Pueblo. Corona de espinas, manto púrpura… ¡Ahí tenéis al hombre!

Amarga tristeza, gesto desfallecido, herencia de obra póstuma que la hace única, como única es la Presentación a Málaga.

Te sorprendió en pleno suspiro de amor y quedó plasmada en Merced, salvadora de esclavitudes en la vida, mascarón de proa del Amor.

El arte de Raúl Berzosa nos deja el Cartel de este año 2017, un recuerdo familiar de su infancia, nos regala la Humildad con manos desnudas, crea y firma la atmósfera de la Semana Santa de Málaga con una frase: “A mi ciudad”

Gracias Raúl, tu ciudad te da las gracias…

“Si es tu deseo aparta de mí este cáliz, pero no se haga mi voluntad si no la tuya”

Como decían nuestros mayores: la cofradía del olivo.

Recuerdos de tinglaos, cristales temblorosos de calle Comedias, Getsemaní era la plaza de los Mártires, hoy Plazuela de la Concepción.

Unción sagrada dieciochesca del Señor del Huerto, barroco cercano y piadoso en contraposición de la soledad del momento, más de dos siglos y medio proclamando… ¡Qué solo estabas Jesús, un ángel te manda el cielo, porque en la tierra no había quien te prestara consuelo. Málaga se proclama bendecida por el cielo, para ser tu compañía, bendito Jesús del Huerto!

Entre arbotantes equilibristas llenando la Avenida de los Tronos, Concepción cuanto encierra tu nombre…

“… Se siguen quebrando pequeñas azucenas en vientres oscuros sin miradas maternales, y se llama derecho y decisión a la muerte con espadas...”

La Esperanza de un Gran Amor… Salud. ¡Cuántos años verte venir! rojo de amor, vida y sangre. Puente de la Aurora y bajo palio, Puerta del Cielo y Estrella de la Mañana, Salud.

“Salus Infirmorum”, Salud para los enfermos, bajo la mirada de ojos del recuerdo de quien no pudo ver terminada la imagen y fue la Esperanza de su Gran Amor, sin desfallecer, sin caer, abriendo los brazos al aire pidiendo tu abrazo de Esperanza.

¡Salud qué frágil…! El fiel de nuestra balanza vital pierde su precisión y se convierte en padecimientos, enfermedad…

Cuando una tarde preguntas:

-¿Esto qué puede ser Pepe…?

-Puede ser cualquier cosa Coco.

Y es un camino largo, duro, donde estás a prueba todos los días.

Cuando ves escrito en informes debajo de tu nombre, la palabra maldita “cáncer” que cambia la terapia de mi querida radio por radioterapia, transfigura la química en cuchillos de células, atraviesas puertas desconocidas, sueños de cirugía en día de Resurrección con el ultimo “recao” a la Reina de los Cielos, la decisión de la bolsa y la vida, más alfileres de células donde la Lírica es música del dolor, cirugía reparadora, dolor, espera…

Ahí estamos en la sala de espera, con encuentros de complicidad nazarena y cofrade.

En este tiempo ¡cuánto cariño! nos imbuimos en el espíritu de Melchor y el Amor es nuestro sentimiento, nuestro de familia y amigos que me siguen llevando de la mano, que no me sueltan; son arañazos benditos de alma, con vosotros yo tengo la bendición de Dios.

¡Gracias Dios mío, que afortunado soy!

Escrito está que los Ángeles de la Guarda son los mensajeros y servidores de Dios, y Él ha querido que yo los conozca Pepe Rivas, Eduardo Marqués, Conchi Rivas, Emilio Alba, son mis ángeles de cabecera y que, junto a otros, estuvieran entonces y hoy allanan mi camino.

Sonrisas detrás de la puerta de una consulta, delicadeza en los cuidados; es difícil en los actuales tiempos que corren encontrar satisfacción en una dedicación que la están convirtiendo en ingrata.

Cuando la vida duele te haces muchas preguntas, en este tiempo, cuantas horas de reflexión, de reseteo de prioridades, de empapar el alma de sensibilidad, de ganas de comunicar, sí, es duro pero tiene cura, lucha, sobreponte, sé aspirante a seguir viviendo, no desesperes…

Le pregunté a la vida, y la vida me contestó: “Dios te ha dado la respuesta en forma de fe”.

Quiera Dios que el patronazgo clínico de la Victoria siga derramando Victoria sobre padecimientos y enfermedades.

Vivan los que sanan, los que cuidan, los que curan, pero por encima de todo, gente buena que van repartiendo Salud en la Esperanza de un Gran Amor a la vida.

¡Qué Dios os bendiga!

El día que comenzó con palmas, gentío, júbilo, nos habla de Soledad. ¿Habrá más Soledad que la negación de un amigo…? La hermandad de las Negaciones es, Dulce Nombre.

Aquel que había declarado su amor lo niega: soledad, traición, tristeza, miedo, cuantos sentimientos ante el destrozo de la amistad.

Testimonio público del evangelio que Málaga lo hace Dulce Nombre de María.

Sobriedad franciscana, tres nudos en el cíngulo, compromiso de estar y vivir en fraternidad de hermanos. Dulce Nombre donde se ampara la negación, con manto color Mediterráneo, entre barras de perdón y sobre pámpanos y racimos, María.

Este año sí, María Santísima del Patrocinio hará de Málaga su refugio y recibirá el bautizo de brisa Malagueña, reliquia del velo de la Virgen María.

El nazareno nos extiende la mano, nos acoge desde San Felipe y va ofreciendo a todos su rostro enjugado por la mujer Verónica. Conforta a las hijas de la Jerusalén malagueña, donde muchos artistas lo han plasmado en estreno anual irrepetible.

La madre del Patrocinio

hace realidad los sueños,

ver a su hijo enjugado

por los paños malagueños,

donde corazones cristianos

muestran el sentimiento

a la Salutación de Jesús el Nazareno.

Desde la cima del monte de los Olivos se domina un incomparable panorama de la ciudad vieja, igual que Fray Rafael nos abrió las puertas de Getsemaní, San Millán como buen pastor, abre sus puertas y El Ejido se llena de luz.

Judas se acerca, percibió la tristeza en los ojos del que tantas veces llamó Maestro: “Con un beso entregas al Hijo del Hombre a Jesús del Prendimiento”. Hoy es huerto de corazones y hermandad en el misterio pasionista de un beso. Una hermandad que nos presenta y recuerda que no es solo dar peces, enseñó a pescar futuro en talleres de empleo.

Nazareno estolado que abrió los cielos aquel Domingo de Ramos, para mostrar en exclusiva su plenitud a Málaga.

Capuchinos: una cofradía impregnada de barrio y un barrio impregnado de cofradía; esta conjunción no es difícil encontrarla en Málaga, es natural, pero en este caso la naturalidad se vuelve patente de procedencia.

Judas bate el récord de la miseria, vende a Jesús con un beso, y Málaga transforma la traición con el Gran Perdón de su madre.

Y la Virgen del Gran Perdón portadora del lazo rosa, derrama lágrimas que irán prendidas de jazmín en jazmín para transformarlo en biznaga malagueña de primavera.

¿Qué singular condición

en tu corazón anida?

que por un beso nos das vida

y por dolores Gran Perdón.

(Baja pantalla para video de la Misa de Alba y traslado del Cautivo)

Aún recuerdo las madrugadas del Lunes Santo, despedíamos a la Salud, en directo, desde el Puente de la Aurora y antes del alba, la Trinidad, otra vez nos citaba en San Pablo, que se podrá cambiar el día, pero el sentimiento… en un abrir y cerrar de ojos, solo burlar el sueño, vuelta y vuelta.

PTV fue la pionera en llevar a los hogares, desde la plaza de San Pablo, la misa de alba y traslado del Señor de Málaga; esfuerzo, dedicación… ilusión por ir abriendo escenarios en nuestra Semana Santa, en especial para aquellos que están imposibilitados por alguna causa.

Con la complicidad de quien echaremos de menos, quien fuera Hermano Mayor perpetuo, cofrade trinitario y malagueño, Cautivo en su devoción a la Santísima Trinidad. Como decías: “Hija del Padre, Madre del Hijo, y esposa del Espíritu Santo”. Pepe… ¡y trinitaria coronada bajo palio!

Ya disfrutas en su presencia.

Pepe Paris, amigo de sus amigos y cofrade de Málaga.

¡Qué alegría haberte conocido!

Frio, lluvia, viento, allí estamos y estaremos Señor, con tu madre de la Trinidad, con besos y caricias en claveles a tus plantas, con el sol blanco alba que vence las penumbras de las calles trinitarias, entre saetas, vivas y plegarias.

Ser enfermeros de tu particular consulta que San Juan de Dios puso en Málaga, donde se confunden blancas batas de trono y claveles rojos de sufrimiento, que únicamente puede tratarse con la piel de ángel del Señor de Málaga.

Custodiarte en tu trono lentamente

seguido entre súplicas de almas,

mañana, tarde, noche y madrugada,

y siempre Cautivo, el Señor de Málaga

Hoy quiero hablar contigo dialogante en tu cruz, tú que hablas a todo el mundo: bueno, malo, al santo y al canalla. San Dimas lo demostró porque le enseñaste que la palabra hablar no es comunicarse, comunicar es sentimiento y este es el lenguaje del alma, escucha tus sentimientos, escucha su sentimiento, porque… “sea lo que sea lo que queráis, si lo queréis en mi nombre, así será”, y así será el testimonio visual que nos ofrece Jesús en su Crucifixión con el alegato de la conversión de Dimas y el reparto de vestiduras.

Inmaculada es tu cielo de palio, Mayor Dolor en su Soledad entre luz de concepción, dolores de pasión.

Añejo y nuevo, Plaza del Teatro y Calle Frailes. Jesús atado a la Columna con cadena de boquerones, no de delfines que “pa” eso estamos en Málaga. Nazarenos con corona, Gitanos con marchas por bulerías.

75 años te proclaman

Moreno de la Cruz Verde,

75 años que Málaga

goza de poder tenerte.

Carretería se arremolina, viene pidiendo calle, viene Ella, la O, que no oculte nada su cara aceituna y jazmín malagueña. Pero me falta una voz, temple de su campana, compañero de tertulia, amigo fraterno, lujo de cofrade, cristiano a seguir, siempre serás mi mayordomo de experiencias, encuentros de café, conversaciones con amigos Frente a la Tribuna… Agustín del Castillo… ¡Cuánto has dejado en tu camino! y ahora muy cerquita de Ellos, seguro estarás negociando nuestros asuntos. Como nos enseñaste, sirva este momento del pregón para, recordándote, ofrecerte la oración que tú nos pregonaste y Jesús nos enseñó; y como sé que te gusta ahí lo llevas, en nuestros labios y en la voz saetera de la Semana Santa de Málaga. Antonio de Canillas.

Padrenuestro por Saeta. Antonio de Calillas

Jesús elige a la Encarnación para que se convierta en su primer sagrario Cristo del Perdón, quien perdonó en la cruz, Calvario de Santo Domingo: “en Él estaba la vida, y la vida es la luz de los hombres”.

Lirio del Guadalmedina, puente de salvación coronada en capilla, corazón atravesado, Virgen de los Dolores, la del Puente.

Jesús sigue en su Pasión, sigue con la cruz de todos nosotros que nos acercamos para compartirla, y compartir es vivir; los malagueños cirineos de su pasión, bajo capillo, dan su rostro al Cirineo. Seguro que Simón tendría que ver algo con Málaga y Málaga se refleja en el Cirineo; ir al encuentro, compartir la carga, como lo han demostrado en su historia, con aquel 1969 que fueron cirineos de Miércoles Santo siendo Rico en Amor.

Cofradía de devociones familiares, hombres y mujeres que forman parte de mi vida familiar íntima y querida, Amor Doloroso de apasionamiento, cuadril del pórtico de los Mártires, dulce equilibrio bajo palio.

Esbeltos faroles enmarcan al Coronado de Espinas, sobre plinto dorado, bajo clámide y cetro de burla al reinado de Amor, nos dirige la mirada en la claridad de sus ojos; Gaudeamus Igitur de academia en estudios de bondad generosa, a tus pies bastón del recuerdo… a mí, se me va al cofrade, lujo de malagueño, Pepe Atencia.

Gracia y Esperanza gloria de virgen.

Estudiantes santo y seña, pasado y presente, gran revulsivo de la Semana Santa Malagueña, no cambiéis, seguir siendo lo que fuimos, compañeros del varal, apoyando la blanca mano sobre el hombro del hermano; ejemplo de nazarenía, labor incansable de ayuda social.

-¿Sobre qué hora vas a recogerme Coco?

-Sobre las 7 o así…

-Ah muy bien, así vamos a ver a mi vecino.

Así, transcurrían muchos encuentros con mi amigo del alma, mi hermano romero, Manolo Pineda. Me enseñó mucho, me transmitió su devoción al vecino trinitario, ahora hace camino con nosotros desde la marisma del cielo y sigue quedándose sin palabras, como en las transmisiones, al ver a Jesús Cautivo, su vecino empadronado en la Trinidad, cuando prende la aurora del puente, resplandece en la Alameda, majestuoso en tribuna, triunfante en Carretería, 180 grados de devoción en la Rampa de la Aurora, reencuentros por la calle de su Madre. ¿Por qué no una madrugada para el Cautivo? ¿Tanto hemos cambiado? ¿Somos más exigentes…?

Y que no se mueva nadie

que bien merece una espera

porque entre malvas y azahares,

plata, bambalinas y cera,

viene la Madre de Dios

Reina del cielo y la tierra.

Virgen de la Trinidad Coronada

que todo el mundo lo sepa

¡eres guapa, soberana,

trinitaria y malagueña!

Una vez dijo alguien: “Es que Coco es muy rociero...”

¡Por los cuatro costados! Madre y novia, pastora y reina, de recorrido marismeño y encuentros victorianos, corona y halo de realeza devocional.

Disfrutar de dos cariños

tenerlos siempre en la boca.

Una, Virgen de alegría,

Rocío, Blanca Paloma.

Otra, Virgen de pasión,

Rocío, Novia de Málaga.

¡Qué suerte tengo

de querer a dos Señoras!

Quiero preguntarle a una buena amiga, con la que he convivido madrugadas de pentecostés y aquella en Septiembre de coronación de la Novia de Málaga al recibirla en su barrio, Coronada con el Amor de los malagueños.

Isabel, ¿cómo querer a dos amores…?

Habla Isabel Fayos.

Porque ellas son las razones

que anuncian la primavera

con ilusiones primeras

en sus dos advocaciones.

Imán de los corazones

que procuran su Consuelo,

el aire se hace pañuelo

porque su llanto parece,

y es la brisa que estremece

el rocío mañanero.

El rocío mañanero

que derrama su fragancia

cuando mece su elegancia

en un trono rociero.

Adornado de te quieros

de su gente malagueña

que guarda, mima y enseña

a la novia de su alma

camino, refugio y calma

como su hermana almonteña.

Como su hermana almonteña

que en su Ermita nos espera

vestida de primavera

con su carita risueña.

A Ella la ves y se adueña

de tu fervor para siempre

igual que en Málaga crece

una devoción constante

por desposar a su amante

más hermosa y reluciente.

Más hermosa y reluciente

que cruzó la madrugada

para llegar coronada

a su barrio, con su gente.

Son una oración latente,

un alba de surtidores

un altar lleno de flores,

las dos se llaman Rocío.

Te contesto amigo mío,

así quiero a dos amores.

Gracias, Isabel Fayos…

Ya el momento se vive

viene por Carretería,

la luna quiere asomarse

lo hace por la bahía,

los balcones de puntillas

y las aceras se empinan,

en veinticinco escalones

la gente se arremolina,

los corazones atentos

y las miradas perdidas,

que ya viene por la calle

a la cita establecida.

Nazareno en paso lento

soportando las caídas,

detrás su madre de novia

al rumor de bambalinas,

viene llenando la calle

sembrándola de mecidas.

En la Tribuna los Pobres

te acarician las miradas,

con pétalos que son besos

que se acercan a tu cara,

vuelta de cara a su gente

voces que te reclaman,

-no despertarme del sueño

que he soñado por encontrarla-,

después del toque certero

el latido en la garganta,

y brazos recios y fuertes

el varal del hombro arrancan,

para subir a los cielos, el trono

de la Novia de Málaga Coronada,

en maniobra certera

mecida con una nana,

que hasta es pulso el de mis venas

“pa” levantar tu mirada,

gabela de sentimientos

bajo tu manto acunada,

lacería de corazones

se estrechan para admirarla,

¡a pulso!, ¡en un solo movimiento

cuántos amores se proclaman!

¡Porque esto, señores, es Málaga!

Hoy día de luces y de insomnio, quiero escribir de Penas; pura expresión de la Agonía, la de pasión, no de la otra que no hará ningún recorrido, sin estridencias procesionistas que enturbien la máxima expresión agónica del hombre. Crueldad y lentitud adelantada a la muerte, esa es nuestra fatal Agonía.

En el Oratorio del triunfo, bajo el triunfo de la Realeza de María: Eucaristía, Caridad, Cruz.

Pozos Dulces tiene luz propia y cada Martes Santo, las Penas tiene un manto de flores bordado de tradición, ¿habrá mayor realeza…?

Porque Málaga te acompaña

en el llanto de tu pena y tus dolores,

bordando en tu manto de realeza

las lágrimas de Málaga, hecha flores.

Arcángel cirineo de alas desplegadas al peso de la cruz del Perdón.

Causa, motivo, y razón devocional de una Málaga en expansión inmobiliaria. Construcciones Nueva Esperanza comete el mayor fraude de estafa y falsedad. Cientos de familias afectadas lucharon hasta conseguir su vivienda. La respuesta fue dejar patente a través de una cofradía el sentir de un barrio. Perdón y Nueva Esperanza… ¡Qué difícil…!

El fatídico destino quiso que a las puertas del barrio en un pasaje sin nombre, como el mismo hecho, asesinaran a mi vecino, amigo y concejal José María Martín Carpena, al hermano que recordáis cada año.

¡Qué difícil el Perdón…! y Tú nos lo recuerdas, es la Nueva Esperanza de una vida viva, en convivencia.

Túnica de hábito dominico, blanco de la maldad humana, hombros para el hijo de Dios, “Parado” ante la sociedad, delante de nosotros, con la necesidad en las manos que esconde, mirada de bondad suplicante, gesto sublime de Humillación y Perdón, hay que responder con el amor humilde. Enséñanos a ser cirIneos de los demás, sin humillarlos.

Haz Señor, que sepamos descubrir tu rostro amabilísimo en los que sufren, en los más necesitados, en los marginados, y que sepamos ser su apoyo y su Estrella.

75 años como Rey y Señor, siempre mis pisadas han seguido tu camino. Tomaré mi lugar al lado de Jesús y seré pies y hombros con mis hermanos en su confianza. Como aquel Martes Santo de 2003 que guardo en mi recuerdo, procesionar solos para Málaga, con vuestro estilo característico.

Este camino es más llevadero por su luminosa guía, la Estrella que nos alumbrará la solidaridad al hermano.

Se va meciendo una Estrella

del firmamento que es Málaga,

rostro en lágrimas que son luceros

que se acercan a besarla.

Dejadme decirlo… Rescate, arco iris del Martes Santo.

Vecino de calle Victoria con calle Agua donde Jesús mira a Málaga al Rescate de miradas y sentimiento al pasar, veleta nazarena que marca el aire pasionista del barrio de la Patrona. Mª Stsma. de Gracia levanta su mirada como queriendo hablar al Santuario. “Soy resplandor de resplandores del arcángel San Gabriel”, “llena eres de Gracia, el Señor del Rescate es contigo, bendita tú en la Victoria y bendito sea el fruto del agua que mana de tu calle para saciar tu devoción”

Venera de oro de la enfermería española, distinción a la voluntad y compromiso al cuidado de las personas, como fue el compromiso de unos estudiantes sanitarios, que bajo trono y varales pastoreños, acudimos al Rescate del abandono en las calles. Una historia que puso raíces góticas en la realidad del siglo XXI.

Algunas veces viene una buena Sentencia o no. Hay que ser luz en la oscuridad, no maldecirla, porque lo que hagas en los momentos de más dura prueba, puede ser tu mayor triunfo.

Se juzga, condena y sentencia sin saber en bastantes ocasiones por qué ocurren las cosas, ni con qué fin. Jesús acepta su Sentencia, experiencia en la afirmación de Amor, de quien eres y de quien quieres ser...

Ella es, rosa de cinco misterios

dolores en cincuenta penas.

Va sembrando en el asfalto

del rosario, sus finas cuentas.

Ahí va María del Rosario

tras Jesús de la Sentencia.

Hay tres jueves en el año

que relucen más que el sol,

yo tengo un Miércoles Santo

que me roba el corazón.

Amanecer de tinglao

o en la Casa de Hermandad,

cuando los primeros rayos

hacen la plata brillar,

cuando se oyen suspiros

porque el cielo azul está,

o cuando ese nublaillo

quizás nos hace pensar:

“No vas a querer que llueva...

es un día nada más”.

Ya está todo preparado

la túnica “colgá” en la silla,

faraona o capirote,

los zapatos con hebilla,

la medalla... la de siempre,

y el cíngulo que a oro brilla.

Abrazos y parabienes,

día plagado de encuentros,

de saludos, emociones,

quienes vienen al recuerdo

y no están entre nosotros

están, en la cofradía del cielo.

Y la calle se hace miércoles,

se hace santa y cenachera;

libertad, vivas, palomas,

sonido ronco y cornetas.

Redentor y Mediadora

salvación en jábega marinera.

Salesianos nazarenos

poniendo Auxilio a sus Penas.

Fusionadas retablo único

que en la luna se refleja.

Paloma de ojos claros

la que a su Cristo siguiera

con su grandeza divina

bajando por la Alameda,

“pa” acompañarlo a su muerte

por las calles malagueñas.

Sangre es mi Cristo antiguo

el de calle Dos Aceras,

donde bebiera de niño

de la sabia cofradiera,

en la complicidad de balcones

con miradas que se alegran,

de infundir, el familiar sentimiento

de Málaga nazarena.

Empinando las esquinas,

encogiendo las aceras,

Virgen de Consolación

dime que misterio encierras,

que aunque siendo dolorosa

eres, flor de la azucena;

si tu mirada es de Sangre

eres, resplandor de la pureza

Alcazabilla se siembra

de lirios y de azucenas,

para ver pasar al Rico

nazareno, cruz a cuestas

pasito corto y solemne,

con su Amor de penitencia.

Y la tarde se hizo noche,

noche del Miércoles Santo,

rondando por los percheles

va un Cristo Crucificado

buganvillas y saetas,

en vez de espinas y clavos

porque el miércoles, se hizo noche

para Expiración, y es llanto

de la Virgen Dolorosa

que lo sufre agonizando.

Las calles suenan a Málaga,

campanillas, palios, mantos,

a brillantes uniformes

de los cuerpos honorarios,

donde algunos lo dieron todo

y todos nos dan algo.

A portadores de tronos

con los hombros encajados

siguiendo la tradición

de padres, hijos, y hermanos.

Suena bien, hasta el último “crujío”,

de sillas en calle Larios.

Las cofradías siguen su marcha

el tiempo pasa muy rápido,

van los tronos a sus templos

“pa” encerrarlos en sus barrios

y honra del malagueño

que lo venera “to” el año.

Lo que yo le diga a usted,

hay tres jueves en el año

que relucen más que el sol,

Málaga es Miércoles Santo

cuando roba el corazón.

Estreno de Miércoles Santo, el Redentor del Mundo recibirá el bautizo de calle como aquel de noviembre del año de la Fe, Dios nos muestra la cruz, el estipes le sirve de asidero de almas.

Recuerdos de San Antonio de Padua en Portada Alta hoy Mediadora es Ave María de la Encarnación donde Girón, las Delicias, Parque Mediterráneo son referente devocional en rosario y procesión.

Madre y Mediadora, jábega de salvación de la Iglesia que navega hacia el cielo, con lágrimas que son llagas del Redentor.

Jesús en la Cruz de sus Penas, entrega su madre a San Juan Evangelista en los que la juventud y todos estamos personificados. Ecce Mater. La devoción salesiana a Mª del Auxilio la hace penitente y nazarena.

Desde Cobertizo del Conde, calle de recuerdos y arte nazareno, grupo escultórico para Azotes y Columna sobre varales en la sillería del coro catedralicio. En el Patio del Pretorio, agresividad, extrañeza… A ti, sobre columna de nácar, sufriendo en la dulzura del carey y de la plata.

Un desgraciado accidente quiso que el Cristo de la Exaltación fuera el Cristo de las Cofradías.

-“¿Coco, qué tal, cómo ha ido todo?… Yo ya le he pedido al Cristo de Animas de Ciegos”.

Era la voz del Abuelo Marengo, mi Tío Gómez, preguntándome por cómo había ido el Miércoles Santo, yo intentaba ser la luz que perdieran sus ojos; difícil poner color al sentimiento y fácil para quien tiene un alma generosa y hace oídos a las palabras de miradas y al pensamiento en imágenes.

La torre de San Juan cobija al Mayor Dolor traspasado en el refugio de las palabras de San Juan, conversación sagrada por las calles de Málaga.

Enfrente de la ciudad, pasando por la Puente que da al Cedrón, tenía y tiene su sentido emotivo; entendían y entiendo que la plaza de San Francisco es el mismísimo valle de Josafat en la espera final, con la devoción al Nazareno del columbario, imagen antigua de rezos y recuerdos.

Cofradía de la Paloma donde amigos y familia sabemos que por un puentecillo se da al palomar de gente buena, nazarenos de vuelo libre hacia Ella, malagueña desde su himno hasta sus divinas pestañas que protegen ojos cristalinos, color entre Malagueta y Limonar…

Sobre la grandiosidad de un Pérez Hidalgo, este año también, en espera de un estreno de luz.

Solo quiero esperar a tus cincuenta años, coronar tus sienes con la devoción vivida y manifestada día a día. Y fundirnos en vuelos de libertad ante tus plantas diciendo…

¡Viva la Virgen de la Paloma Coronada!

-Hola, soy el nieto de Carmona el de los ultramarinos, el hijo de Maruly y Rafalito vengo porque quiero salir de nazareno en la Sangre.

-Pasa, hombre pasa, a ver donde podemos acoplarte, ¡mira, bastón fijo!

Mi primer puesto de nazareno, bastón fijo, recogí mi túnica, cíngulo, capirote y “pa” la casa.

-Mamá mamá, mira, hay que plancharla con papel estraza para quitarle la cera y tengo que hacerme el cucurucho “pa´l” capirote...

Se me iba hacer tarde...

Vacileo con los amigos diciendo: “¡En esta procesión salgo yo!”

Bastón fijo, delante del Coloso de San Felipe, como decía mi amigo Alberto Jiménez.

Escuchar las negociaciones con los hombres de trono: “Venga 10 duros más, dos paquetes de caldo de gallina y una entrada “pa” ver al Málaga...”

Hoy lo rememoro año tras año, en el traslado de los Sagrados Titulares, algo que vivo con vosotros, forma inequívoca de hermandad.

Con la complicidad impagable de amigos se produce la connivencia de la convivencia cofrade y al reclamo de un cruce de miradas me dejan portar al Cristo de la Sangre, de la mano por Dos Aceras, hasta encerrarlo ante la Consolación de su madre hecha Lágrimas, en ese torbellino de recuerdos familiares; ahí, el sentimiento desborda nuestro semblante con lágrimas de emoción, respeto, cariño, recuerdo… Para recibir tu agua que nos lave del pecado y Sangre que nos redima de la muerte... Gracias.

Las características del trono de Expiración se acercan aún más al sentido catedralicio, Dios en las alturas sobre bronce y caoba, donde sientes la pequeñez ante la grandiosidad.

Iris de color miel, realismo de hombre que sufre la Expiración, el último suspiro. Todo está consumado. Cristo protector de tierras y sangre de caídos en la defensa del santuario que es España, donde el honor, la lealtad y el sacrificio son sus principales divisas.

Nuestra Señora de los Dolores, armonía bajo palio en trono de esfuerzo, donde sus hermanos eligieron la noche para la liturgia expiracionista.

La virgen de los dolores,

camina lenta… muy lenta…

Una lágrima resbala

sobre su cara de cera,

y al contacto con su rostro

se va convirtiendo en perla.

Noche para Dolores coronada.

¡Porque esto, señores,… es Málaga!

(Baja la pantalla para video de desembarco legionario y traslado del Cristo de la Buena Muerte)

Jueves Santo, jueves propicio representado por el amor fraterno de la amistad, servicio y Amor al prójimo, como legionarios protectores en la vida.

En la confianza de su aceptación, fuimos los primeros en llevar a su mejor tribuna, Mena. Las calles se hacen legionarias, Málaga es legionaria.

Desembarcamos del Contramaestre Casado y hasta la Salve Marinera lo acompañamos, porque en PTV, sí sabemos quien era aquel legionario.

Por ir a tu lado a verte hice mi Amor por bandera.

Tras estandarte orlado en devociones protectoras, sobre hombros de los nazarenos de la paz y en la explanada dc Santo Domingo, Málaga será testigo que aquí, ante el Cristo bendito, aquellos hombres sin suerte, le rezarán a su Cristo. Cristo de la Buena Muerte.

Pórtico del Jueves Santo, mientras espera un Sábado Santo procesionable por decisión unánime de sus hermanos. También en espera de su titular cristífero, Cristo de la Santa Cruz, futuro que es lento y es que ya a ciertas edades nos entran las prisas.

Arcángeles guerreros pasionistas guardan a María en su tristísima Soledad Dolorosa, en el calvario de su Amparo y Misericordia.

Hace años escribía que se perdía el referente cofrade de la Estación.

La capilla ferroviaria de la Cena representaba el 0,17 % del terreno del Plan Renfe, pero se cambió acortando el recorrido, paradojas de la vida, en este año 2.017 se amplía, y seguro que Jesús Sacramentado será Merced y Nuestra Señora de la Paz recogerá el Amor de Alcazabilla.

Colegio apostólico que firma su autor en Santiago el Menor. Siempre atentos a este Cáliz de Paz que sorprende con su sello especial en cultos y procesión, no me resisto a imaginar si se hubiera mantenido el referente perchelero de la Estación.

Paz, que tienes en tu seno Paz calcinada, danos nueva vida de Paz en los hogares, a los cristianos perseguidos, como hermanos… danos la Paz.

Cosecha del siglo XVII, aromas de tierra junto al Señor de Carretería.

Pasados 400 años hablar del arraigo de esta historia cofrade no ha lugar. “El señor de Viñeros, pisó las uvas en el lagar de la Cruz”, así nos decía el vendimiador de la Diócesis; y Málaga responde desde Santa Catalina a la solemnidad con la historia, llave del sagrario, mimbre donde se recoge el jugo de las uvas que pisa el Ángel Custodio, donde es la vid del racimo, bajo el sarmiento de su cruz. Corazón atravesado por un puñal Traspaso y Soledad. Palio de cielo y cielo de palio.

La explanada de la Legión es Plaza de Fray Alonso de Santo Tomás, porque ¡Mena sale…!

Buena Muerte de Palma, Cristo de Palma, el portento de Palma, obra sin comparación y sin ninguna duda en su autoría

Anécdota… Me cuentan que en una de las visitas que Benlliure hizo a Málaga lo llevaron a ver una imagen que había hecho un joven escultor malagueño; admiró la imagen, los detalles y comentó…

“Es una espléndida imagen, que lástima que la pureza sea de tela encolada…”

Alguien le respondió: “No maestro, es madera, tóquela, tóquela…”

Tú viniste, te esperábamos, 75 años para seguir siendo protector de la vida, con una Buena Muerte.

Sabes que estaré en deuda contigo hasta mi último aliento, en mis plegarias siempre te he rogado Buena Muerte a vidas de Amor, que solo acompañan recuerdos en Soledad, que como dice mi primo: “ni está sola ni es de Mena”. Pedro, hoy también es Soledad Coronada sin corona, y sí, por halo protector a la devoción marinera, donde se funden las alianzas de amor de mis padres, la esperanza al refugio de tu pañuelo y en tu manto llevas las peticiones de mis gentes.

Amigo en la vida, nos habló de 150 años de Misericordia, nos habló del Chiquito y el Gran Poder, de mi Reina de la Plata,

Se siente, es malagueño, es perchelero… cuando se asoma por una ventana de la radio y ve al Cristo por el puente de la Misericordia, ¿qué sientes Adolfo…?

Habla Adolfo Arjona Arcas.

“… Que formo parte de una comunidad de la que cada día me siento más perteneciente, siento que ha pasado un año desde la última carrera a la ventana de la radio, que ha pasado un año de la conversación que mantuve con el Cristo de la Misericordia… Y ahora, de perchelero a perchelero, le pido, con toda la humildad, por la Cofradía, por el barrio, por Málaga y le ofrezco mi honestidad, mi devoción, mi respeto y le doy lo mejor de mí en esas horas de radio que me esperan y que desde tu pregón hasta el inicio, son días de idas y venidas, de preparativos y vuelvo a pedirle por los míos y por el mundo.

¿Me preguntas qué siento? … sería más fácil y rápido contestarte con lo que no siento. He dicho, pregonero”.

Y pregono que el Puente será Misericordia y Ancha del Carmen se llenará de catafalco y plata del Gran Poder, para llegar al Carmen, inicio y encierro de emociones en corazones percheleros.

-¿Tita Antonia, dónde está el bandido?

-En un convento niño, en un convento.

-Anda tita, cuéntamelo...

Tita Nona, con todo lujo de detalles, ubicaba la historia en las esquinas de la ermita, con unos tintes de realidad que dejaría asombrado a cualquier guionista de la época, hasta concluir en el puñal y la rosa del pecho de la Virgen.

Han pasado algunos años, y ese niño con cualquier excusa, ante algún pretexto o sin ellos, no deja de pasar por la ermita para seguir sorprendiéndose y admirándose como antaño; sobre todo, ese día de silencio y muerte en que la rosa blanca nos indica el milagro del perdón.

Ermita de Zamarrilla capilla de Palma.

Abrazos a los zamarrilleros de lealtad cofrade Milagros de sentimientos, Milagro de Santo Suplicio que espero ver entre capirotes damasco blanco, terciopelo y besos de noche…

Amargura perchelera

de confines trinitarios,

y te llaman Zamarrilla,

el nombre de un presidiario,

que huyendo de la justicia,

protegiste con tu manto.

Si es leyenda o es romance

que poco le importa al pueblo,

si el rojo fue del puñal

que le puso sobre el pecho,

o la alegría de ver

ojos de arrepentimiento;

también cambió de color

el alma del bandolero

poniendo fin a esa vida

de falta de sentimientos.

Y cambió la rosa blanca

por un perdón doloroso

que un puñal clavao en el pecho

puso grana su color.

La avenida de los tronos alcanza su máxima expresión de avenida y tronos, sembrada por romero de acólitos que tendrá que bendecir el Dulce Nazareno y pisar las plantas de la Virgen de la Esperanza bajo palio de pórtico catedralicio, para así llegar a ser aroma de futuro, pañuelo sanador de fe, hilos de sueños de salud,.

En los 25 años de coronada, quisiste que estuviera bajo tus plantas en la claridad devocional de tu submarino… Carretería, Puente, empapando mi alma cofrade de solidaridad y sensaciones fraternales, gracias por vuestra doble curva de Esperanza os llevo en mi corazón.

Eres nuestra Esperanza, cuantas peticiones ancladas a tu imagen, cuantos suspiros de Amor, Tú, eres la miel y la luz que del dolor son freno, a tus pies la luna brilla, el pueblo emocionado se arrodilla y el Dulce Nazareno nos bendice.

¡Bendita Tú, Madre de la Esperanza!

Que hablar de Ti no precisa

más que un corazón cristiano,

y buscar en nuestras manos

el sentido de hermandad,

dejando muy bien pintadas

en las fachadas del aire,

con el “morao” penitente

y el verde de tu Esperanza

que Málaga te proclama

sin pecado concebida.

Eres madre perchelera

corona de Dios en el cielo,

para Málaga su gloria,

que no pudo haber modelo

para hacerte más hermosa,

perfil de seda, labios de anhelo

hasta la luna se llena

para verte desde el cielo.

Esperanza perchelera

si a mi gente un piropo se le escapa

y se oye en las aceras

gritos de ¡Esperanza guapa!

Es “pa” que quede “mu” claro

¡Qué esto, señores,… es Málaga!

Momentos de sensaciones encontradas, cómo compaginar en una pantalla de televisión la grandiosidad con la sencillez, la algarabía con el rigor, los sonidos con el silencio, la luz con la penumbra… Vera Cruz.

Así son los inicios del Viernes Santo que es todavía jueves malagueño, encuentro de antigüedad en siete fragmentos del destino para sembrar las raíces en más de cinco siglos.

Nos llegó el año jubilar de la Redención, triunfante del calvario de la cruz, aún con espinas hacia el encuentro íntimo con Dios. Porque “Dios no mandó a su hijo para condenar al mundo, si no para salvarlo”. Sobre atlantes del universo como testigos de la apocalipsis de la vida, Redención.

Bajo crestería de sus dolores, en azucenas de pureza y macollas de leones sedentes catedralicios, viene de San Juan la Virgen de los Dolores, entre voces de capilla en recogimiento, música callada que no distrae, que invita a la contemplación en las calles.

Rigor, seriedad, silencio, procesión y estación penitencial de lenguaje visual en catequesis, es Viernes Santo.

Cerca del cielo en las nubes de Málaga, el Calvario, vivencias del 75 aniversario, tú eres de Viernes Santo.

Vía Crucis de antorchas por la Paz y la Unidad, una Paz que nos lleva por la calle de la Amargura, Yacente en túmulo de la Sagrada Mortaja para ser alfa y omega, principio y fin de todo. Septenario de tus dolores, Vía Lucis que haces florida la Pascua. Monte Calvario Virgen Madre y mujer

Empuje reconocido con premio a su divino tesoro, la Juventud Cofrade, seminario devocional Fe y Consuelo de rector espiritual quien entrena su música para el oficio que se va a dedicar en el cielo.

José de Arimatea había dispuesto la última morada, Nicodemo llevaba los clavos de tormento. Las mujeres bíblicas, cúpula de la capilla de la Dormición de la Virgen en Jerusalén. Trono del altar mayor del Sagrario de Málaga.

Mano de Dios de la Capilla Sixtina, Jesús del Descendimiento cerró sus ojos ante tanta barbarie, barbarie hoy representada por el prójimo que huye de miserias y muerte, descendiendo a lo más profundo de la vida donde la Angustia es dolorosa.

Seamos Nicodemo y José de Arimatea, que ofrecen sus brazos para el Descendimiento, Traslado y ayuda a los que viven en Soledad.

Angustias en la espera de vida trasplantada. Velas en luz de lágrimas que dan vida, este año dará luz al Amor en especial por nuestro albacea perpetuo Jesús Frías.

Angustias, cruz guía de sudario, Lignum Crucis de la Malagueta, Azucena del mar

-Me ha dicho mi hermano, que en la Soledad de San Pablo nos puede meter.

-No me digas macho, (expresión usual del momento) ¿y cuando podemos ir a apuntarnos?

-Dice que tenemos que disimular la edad, que no piden el carnet.

Las recomendaciones para aparentar más edad, la ampliamos nosotros; dejarse la pelusilla de la barba unos cuantos días, entrar fumando, y engolar la voz, por aquello de la disfonía característica de la edad, pues manos a la obra.

Ah, nos asaltaba una pregunta: “¿Habrá que ponerse sandalias...?”

Situado en los puestos de cola, en mi mirada desde el varal se divisaba las divinas espaldas de la Virgen y una de sus manos implorantes; el vuelo del sudario de la solitaria cruz, era como el ballet con ritmo acompasado de un revoloteo de palomas y el sonido del tambor de cola, su sinfonía. Esas fueron mis primeras impresiones; mi primera visión como portador…

Pebetero incesante, incensario de Málaga, varales de calles trinitarias, sentido del estilo del maestro Ruiz Liébana en el taller de los milagros, que existirá mientras tenga salud, porque es Rico en Amor a la madera.

A vosotros hermanos del Santo Traslado y Soledad de San Pablo que me tenéis en lista de espera para integrar la guardia romana, mi consideración y gratitud por saber conservar y perpetuar el estilo de cofradía que sois.

Conocer algo y experimentarlo son cosas diferentes, el Amor es la energía que expande, cubre, emite, permanece, revela, comparte, sana…

Correas de transmisión de Caridad agustina y Amor marista, Amor en la cruz y a sus pies, donde nos acoge. Golondrinas enlutadas limpian tus espinas; a tus pies, cuidada azucena del Calvario victoriano.

Caridad primera obra de un joven Buiza que el destino ha querido que en el Santuario de la Patrona malagueña tenga en la Caridad su opera prima y su obra póstuma en Ecce Homo.

Ubi Caritas sintonía del Viernes Santo, donde hay Caridad y Amor Dios está allí. Rosario, cuentas color Corinto, como la caridad cofrade perseverante en la ayuda, maná del necesitado; mi respeto y agradecimiento a los voluntarios corintos, manos de la caridad malagueña.

Tus ojos no pueden llorar más, le quieres dar vida en tu mirada, pero hoy vuelve a tu regazo en un cuerpo lacerado, exánime… Eres Piedad en tu Piedad

Juanita, la paloma del patibulum, contempla la escena desde el referente visual del Molinillo, capilla de encuentros con motivos o sin él.

Otra vez, como al principio de su vida en tu regazo, esta vez inerte… Solo tiene vida la roja flor, rosa o clavel anónimo, que cada año posa en tu mano rescatada de tanto horror de rencores en fuego.

Obra póstuma y primera de los Palma. Palma García y Palma Burgos es hora que Málaga conozca y reconozca la vida y las obras de la familia Palma. La pasión de Palma, el legado sacro que tenemos la inmensa suerte de poseer y dar morada devocional, reconocer su labor, en tiempos de dificultad hacer y dar tanto a la Semana Santa de Málaga. El año que viene se cumplen 100 años del nacimiento de Palma padre. Motivo más que sobrado para conocer vida, obra y milagros de Palma.

Málaga es deudora y las deudas hay que pagarlas.

Desde la abadía de Santa Ana oficialidad y solemnidad fúnebre de Málaga con Jesús en su Santo Sepulcro, catafalco del antiguo y nuevo testamento, rigor y silencio, mudos se quedan los veinticinco escalones del pueblo, manos de trono moldearon tu cuerpo…

Fue en calle Cister, madrugada, amigos fraternales, complicidad de miradas y allí tocando tu cuerpo, experimenté la frialdad cadavérica solo comparable a la frialdad sin vida de las manos que me dieron el ser, dejándome en su recorrido vital, mis padres.

Soledad de recuerdos en ti Madre, en el gozo de tenerte siempre. Siempre contigo Papá. Siempre contigo Mamá.

Parecía imposible para aquel chaval ver pasar a Jesús triunfante en su Pollinica, traicionado, crucificado, siendo su madre Amparo, Perdón, Consolación, hoy, siervos de María para ser Servitas e ir sembrando Málaga de Avemarías; nazarenos negros en la oscuridad de la soledad en los Dolores de María.

Bautizado bajo sus plantas en devoción materna, siempre recurrente a familiares como mi tío Eugenio, penitente a favores concedidos.

Dolores que exigen silencio, oración en la penitencia y tinieblas en la soledad, espada de dolor en tu limpio y puro corazón, timbales destemplados, plumas negras, luto…

“¿Por qué buscáis en los muertos al que vive…?”

Habían reforzado la puerta ya que los enemigos creían más en la Resurrección que sus discípulos.

La fe es creer, dicen, que fueron en rogativa para pedir lluvia y alimentar los campos, solo un niño llevaba paraguas, seamos infantes de fe.

Fe en Jesús Resucitado, en espera de ser trono broche de oro de la Semana Santa malagueña, colores nazarenos en procesión, guión de las oficialidad cofrade, procesión de procesiones, de San Julián su morada y madre Reina de los Cielos proclamada.

¡Porque esto, señores, es Málaga!

Baja la pantalla para video de Bendición del Rico.

¡Cómo me iba a olvidar!, son muchos años juntos, hablándote, rogándote, pero Tú, solo Tú, has permitido uniendo lo divino con lo humano que esté en la sala VIP de la vida, como dicen mis émulos maristas. Ya tres generaciones te acompañamos el Miércoles Santo, qué suerte que nos hayas elegido: bajo tu cruz, mirándote a la cara, sufriendo tu hombro bajo el varal. Siempre en el corazón que es tuyo y que tú dispones como Jefe de mi vida,

Hermanos que sois pies de Dios, cirineos de la libertad, hombros de Jesús. Él nos reúne en hermandad para ser Cristo de la Libertad, Señor de Puerta Oscura, bajo la clara mirada del Amor.

Tres lágrimas enmarcan su cara. Amor de atracción y deseo, Amor fraternal y familiar, Amor inquebrantable sin condiciones, Amor sin medida a nuestro compromiso. “Todo por tu Amor”. Ágape de sentimientos donde el amante es el bien del ser amado, azul Amor de cielo para tus nazarenos, en submarino de sentimiento, varales con hijos del Amor, “Todo por tu Amor”

Dios de los pobres que por sortilegio malagueño se convierte en Jesús Rico en libertad, indulgencia y misericordia.

Jesús, de tu mano redentora que bendices: la libertad, a la Málaga del Miércoles Santo, al romero en brote de nueva vida. ¡Danos tu bendición!

Hermano mayordomo de trono, que esta noche de pregón de corazón y sentimiento, el azahar convertido en madera de martillo de limón se funda con el bronce de campana para que los tronos suenen a Málaga, para que aquel que es Rico en Amor nos de la bendición a todos

Málaga, que Dios te bendiga. Que Dios bendiga a todos.


(Fuente: Diario Sur Málaga)

03 abril 2017

El mes de abril es el mes de la Virgen de la Cabeza. Faltan 25 días para la Romería.



Madre de la Cabeza,
Te pido por todos y cada uno de los romeros y devotos
que con devoción a ti, y fe en tu Hijo Jesús, iremos a verte al cerro del cabezo.

Ayuda a todas las personas que nos ponemos bajo tu santo manto,
e imploramos tu protección.
En especial, te pido por todos los enfermos, lo que no tienen trabajo, lo que sufren en el cuerpo y en el alma, los cristianos perseguidos a causa de ser coherente con la fe, los que vienen en busca de un futuro mejor y se quedan en las playas, familias que no llegan a fin de mes, personas que están privadas de libertad...
para que asociados al sufrimiento de tu Hijo, y con tu implorada ayuda, no pierdan la esperanza.

Madre de la Cabeza,
intercede por nosotros ante tu Hijo.

02 abril 2017

Evangelio. Domingo V del Tiempo de Cuaresma.


Según San Juan 11, 1 - 45.

En aquel tiempo, había un cierto enfermo, Lázaro, de Betania, pueblo de María y de su hermana Marta. María era la que ungió al Señor con perfumes y le secó los pies con sus cabellos; su hermano Lázaro era el enfermo. 

Las hermanas enviaron a decir a Jesús: «Señor, aquel a quien tú quieres, está enfermo». Al oírlo Jesús, dijo: «Esta enfermedad no es de muerte, es para la gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por ella». Jesús amaba a Marta, a su hermana y a Lázaro. Cuando se enteró de que estaba enfermo, permaneció dos días más en el lugar donde se encontraba.

Al cabo de ellos, dice a sus discípulos: «Volvamos de nuevo a Judea». Le dicen los discípulos: «Rabbí, con que hace poco los judíos querían apedrearte, ¿y vuelves allí?». Jesús respondió: «¿No son doce las horas del día? Si uno anda de día, no tropieza, porque ve la luz de este mundo; pero si uno anda de noche, tropieza, porque no está la luz en él». Dijo esto y añadió: «Nuestro amigo Lázaro duerme; pero voy a despertarle». Le dijeron sus discípulos: «Señor, si duerme, se curará». Jesús lo había dicho de su muerte, pero ellos creyeron que hablaba del descanso del sueño. Entonces Jesús les dijo abiertamente: «Lázaro ha muerto, y me alegro por vosotros de no haber estado allí, para que creáis. Pero vayamos donde él». Entonces Tomás, llamado el Mellizo, dijo a los otros discípulos: «Vayamos también nosotros a morir con Él». 

Cuando llegó Jesús, se encontró con que Lázaro llevaba ya cuatro días en el sepulcro. Betania estaba cerca de Jerusalén como a unos quince estadios, y muchos judíos habían venido a casa de Marta y María para consolarlas por su hermano. Cuando Marta supo que había venido Jesús, le salió al encuentro, mientras María permanecía en casa. Dijo Marta a Jesús: «Señor, si hubieras estado aquí, no habría muerto mi hermano. Pero aun ahora yo sé que cuanto pidas a Dios, Dios te lo concederá». Le dice Jesús: «Tu hermano resucitará». Le respondió Marta: «Ya sé que resucitará en la resurrección, el último día». Jesús le respondió: «Yo soy la resurrección. El que cree en mí, aunque muera, vivirá; y todo el que vive y cree en mí, no morirá jamás. ¿Crees esto?». Le dice ella: «Sí, Señor, yo creo que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios, el que iba a venir al mundo». 

Dicho esto, fue a llamar a su hermana María y le dijo al oído: «El Maestro está ahí y te llama». Ella, en cuanto lo oyó, se levantó rápidamente, y se fue donde Él. Jesús todavía no había llegado al pueblo; sino que seguía en el lugar donde Marta lo había encontrado. Los judíos que estaban con María en casa consolándola, al ver que se levantaba rápidamente y salía, la siguieron pensando que iba al sepulcro para llorar allí. Cuando María llegó donde estaba Jesús, al verle, cayó a sus pies y le dijo: «Señor, si hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto». Viéndola llorar Jesús y que también lloraban los judíos que la acompañaban, se conmovió interiormente, se turbó y dijo: «¿Dónde lo habéis puesto?». Le responden: «Señor, ven y lo verás». Jesús se echó a llorar. Los judíos entonces decían: «Mirad cómo le quería». Pero algunos de ellos dijeron: «Este, que abrió los ojos del ciego, ¿no podía haber hecho que éste no muriera?». 

Entonces Jesús se conmovió de nuevo en su interior y fue al sepulcro. Era una cueva, y tenía puesta encima una piedra. Dice Jesús: «Quitad la piedra». Le responde Marta, la hermana del muerto: «Señor, ya huele; es el cuarto día». Le dice Jesús: «¿No te he dicho que, si crees, verás la gloria de Dios?». Quitaron, pues, la piedra. Entonces Jesús levantó los ojos a lo alto y dijo: «Padre, te doy gracias por haberme escuchado. Ya sabía yo que tú siempre me escuchas; pero lo he dicho por estos que me rodean, para que crean que tú me has enviado». Dicho esto, gritó con fuerte voz: «¡Lázaro, sal fuera!». Y salió el muerto, atado de pies y manos con vendas y envuelto el rostro en un sudario. Jesús les dice: «Desatadlo y dejadle andar».

Muchos de los judíos que habían venido a casa de María, viendo lo que había hecho, creyeron en Él.


Reflexión.

Jesús manda: «Desatadlo y dejadle andar». La redención nos ha liberado de las cadenas del pecado, que todos padecíamos.

Reflexión. Domingo V de Cuaresma.


El domingo pasado, veíamos a Jesús como curaba a un ciego de nacimiento. Él, aunque fuera en sábado, cura. No tiene miedo a que estuviera prohibido. Él rompe todos nuestros esquemas. Primero está la persona, después, la ley. Dejemos que él sea el que ilumine nuestro camino, nos abra los ojos ante tanta tiniebla, que muchas veces estamos inmersos.
También, al domingo, lo llamábamos el “Domingo de Laetare”. En el camino cuaresmal de recogimiento y penitencia, reflexionábamos sobre lo que nos va a acontecer: La Pascua de resurrección. Ya ni la muerte, ni el pecado tienen la última palabra. Estemos alegres.

En este V Domingo del Tiempo de Cuaresma, veremos a un Jesús humano, que llora la pérdida de un amigo y se nos narrará la resurrección corporal de Lázaro; no es la misma resurrección que la de Cristo. Ya que la de Cristo fue la primera y plena. Las lecturas anteriores, nos hablan también de la Resurrección. La muerte no tiene la última palabra. Cristo nos trae la vida que no pasa, nos trae la esperanza definitiva.
Este domingo, es la puerta que nos lleva hasta la semana santa. Si Dios quiere, el siguiente domingo, ya es Domingo de Ramos. Dejemos que esta esperanza que nos hablan las lecturas, sea un momento consciente para prepararnos a las próximas celebraciones.

La Primera Lectura del Profeta Ezequiel, anuncia en medio del exilio la resurrección de los muertos que Dios realiza a todo su pueblo. Aunque el texto es un poco más extenso, se nos narra como Yahvé lleva al profeta a un lugar de la ciudad donde están esparcidos los huesos y van recobrando vida. Un pueblo muerto que no tiene ya esperanza.
Dios es capaz de sacar a todo un pueblo de la tumba y darle una nueva tierra, su espíritu, donde la muerte ni el destierro tienen la última palabra, ni nadie lo puede arrebatar.

La Segunda Lectura de la Carta de Pablo a los Romanos, nos exhorta a que estemos atentos, porque el pecado nos puede invadir. Somos de Cristo, somos templos suyos, y Él habita en nosotros. Cristo nos ha salvado de la muerte por medio del Espíritu. En tiempo de Pablo, la carne (aunque es algo bastante complejo) tenía una semejanza con el cuerpo. O se estaba con el cuerpo, o estaba con el Espíritu… Esto nos recuerda un poco a tipo Platónico. Pero, volvamos de nuevo a la lectura. El cuerpo puede cumplir la ley, podemos ser más o menos rígidos, pero el espíritu de justicia choca con el cumplimiento de la ley sin sentido. Reconocer nuestra debilidad, nuestras limitaciones, es saber acoger a Dios con humildad, con sencillez y abiertos a su gracia. De ahí que pasemos de estar atentos a nuestro yo, a ser un tu.

En el Evangelio de Juan, nos muestra hoy uno de los textos más humanos donde Jesús, al enterarse de la muerte de su amigo Lázaro, llora. Lázaro, a pesar de estar cuatro días muerto, vuelve a la vida. Jesús se toma su tiempo, como vimos en el evangelio del ciego de nacimiento, del domingo pasado. Al llevar cuatro días muerto, un día más allá de toda esperanza judía, vemos como solo Dios puede recobrar la vida. Hace de lo imposible, lo posible.
Otro contexto que vemos, es que Jesús tenía una fuerte amistad con Marta y María, y ellas sin pedirles nada, avisan a Jesús que Lázaro está enfermo. Debió ser una importante enfermedad ya que las hermanas mandaron ese recado a Jesús.
Jesús, al llegar a la tumba, grita con voz potente que saliera fuera. Una demostración del poder de Jesús a liberar a Lázaro. ¿Somos capaces de contar cuantas vendas nos atan en nuestro día a día?
Sería bueno que durante toda la semana nos repitiésemos esas fuertes palabras que Jesús le dice en la tumba de Lázaro: “SAL AFUERA, SAL AFUERA”. Dejemos que nos invada la confianza en Jesús, que es posible desde el aquí y el ahora, un cambio radical de vida. Muramos al hombre viejo. No importa cuántos pecados hayamos cometido, cuántas cosas hayamos hecho mal… Dejemos que Jesús se acerque a nuestra vida y nos libere del pecado que lleva a la muerte, y de las vendas que tantas veces, por comodidad, miedo o vergüenza, nos tienen atados y metido en nuestra tumba del yo.

Pidamos a la Virgen María, fiel seguidora de su hijo Jesús, que interceda por cada uno de nosotros en estos últimos días de cuaresma, para que nos dejemos ayudar de los sacramentos, en concreto: la confesión y la Eucaristía, para que nuestra cambie de la muerte a la vida, de la tiniebla a la luz, para que podamos vivir un verdadero tiempo de semana santa, para que lleguemos limpios y vivo al culmen de la vida cristiana: la Pascua.

También le pedimos a la Virgen de la Cabeza, en este Año Vocacional Trinitario, que proteja con su manto maternal a todos los religiosos y a la familia trinitaria y suscite a su Hijo, que nos envíe vocaciones fieles y santas.
Que así sea.


Más en:
http://www.revistaecclesia.com/reflexion-domingo-v-de-cuaresma-sal-afuera-por-fray-jose-borja/

01 abril 2017

(II) El Padre Francisco Méndez: Padre de los pobres.


Hoy, 1 de abril, hace 93 años de su muerte.

En su rostro demacrado se acentúa aquella expresión indefinible de bondad, de mansedumbre y dulzura, que era el encanto de todos. Con devoción extraordinaria ha recibido los últimos Sacramentos y con voz entera y apacible va respondiendo a las palabras rituales que pronuncia el sacerdote. Sus ojos se fijan en las alturas, como esperando que se abra aquella puerta del cielo, que él abriera a tantas almas.

Contempla a sus Hijas amadísimas, las religiosas Trinitarias, que en vano luchan por reprimir el dolor y el desconsuelo que siente, las encarga que digan a todas las Hermanas de todas las casas que de todas y de cada una se acuerda en aquellos momentos y que muere bendiciéndolas a todas. Hijas mías, las dice por última despedida,
“No pidáis nunca sino hacer la voluntad del Señor, si alguno os hiciere alguna injuria, perdonadle sin dilación”.

Manda luego que le traigan a los chicos mayores del Asilo y cuando aparecen ante sus ojos aquellos que representan a todos sus amadísimos golfillos, alrededor de su cama y con voz tenue y apagada les dice que sean buenos, muy buenos, que respeten y obedezcan a las Hermanas, que hacen las veces de madres para con ellos, y que sólo anhelan su dicha y su bienestar.

Conmovidos se arrodillas aquellos jóvenes, le besan afanosamente las manos, reciben su postrera bendición y ya no se escucha sino el llanto y los sollozos de todos cuantos rodean su lecho. Lloran las religiosas, sus Hijas, lloran aquellos golfillos que pierden al más amante de los padres, llora el sacerdote y el mismo médico que le asiste no puede contener sus lágrimas cuando dice con profundo desconsuelo que ha terminado su misión y que ha expirado el sacerdote ejemplar.

Así terminó sus días aquel hombre extraordinario, aquel siervo bueno y fiel, aquel modelo de sacerdotes y asombro de caridad que, siguiendo las huellas del divino Redentor, pasó por el mundo haciendo bien a los hombres y rompiendo las cadenas de los modernos esclavos. “Pertransiit benefaciendo et sanando omnes oppressos a diabolo”.

Era el día primero de abril de mil novecientos veinticuatro.

La noticia de su muerte se extendió rápidamente por todo Madrid y fueron innumerables las personas de todas las clases sociales que acudieron inmediatamente a “Porta Coeli”, para rendirle el último tributo de admiración y cariño.

¡Era un Santo! ¡Era un Santo!, se oía repetir

(Adaptado de un tesoro de libro)


Más en:
http://www.revistaecclesia.com/ii-padre-francisco-mendez-padre-los-pobres-fray-jose-borja/